EUROPA PRESS - MADRID
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, abrirá hoy una nueva página en la historia de las relaciones entre España y Gibraltar con la primera visita oficial de un miembro del Gobierno a la colonia, a la que el PP se opone frontalmente por ir en contra de los intereses de España. Moratinos cruzará hoy en coche la verja para participar en la reunión ministerial del Foro de Diálogo junto con su colega británico, David Miliband, y el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana.
El encuentro tiene como objetivo concertar nuevas medidas de cooperación en beneficio de la población de la zona, sin entrar en la discusión de la soberanía de la colonia, cedida a los británicos por el Tratado de Utrecht (1713), ni en la de las aguas que la rodean.
Una vez dejada a un lado esta cuestión, las tres partes anunciarán acuerdos en materia de cooperación marítima y medioambiental, de lucha contra el crimen y de visados, que se unen a otros ya alcanzados desde la creación del Foro de Diálogo en 2004, como el uso compartido del aeropuerto.
“Terrible error”
La histórica visita viene marcada por el rechazo expresado por el Partido Popular, que la considera un “terrible error” por sentar el “peligroso” precedente de tratar a Gibraltar como si fuese un país soberano, según su secretaria general, María Dolores de Cospedal.
De Cospedal ha vuelto a exigir a Moratinos que cancele su visita hasta que no cesen “los constantes y gravísimos incidentes que se están produciendo desde Gibraltar contra los intereses de España”.
El PSOE, a través de su secretaria de Organización, Leire Pajín, ha calificado estas críticas de “claramente irresponsables” y ha recriminado al PP que sea “incapaz” de respetar ningún asunto de Estado.
Por su parte, la coalición liberal socialista de Gibraltar (en la oposición) arremetió ayer contra Peter Caruana por “recompensar” a España con la visita de Moratinos a la Roca sin que antes se haya resuelto una nueva disputa en torno a la soberanía de las aguas.