EUROPA PRESS - CUENCA/BARCELONA
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, adelantó ayer, en la junta directiva del PP de Castilla-La Mancha, celebrada en Cuenca, que los próximos retos pasan por reforzar la cohesión del partido y el contenido de su programa político, y que “no hay otro objetivo” que ganar las próximas elecciones autonómicas y municipales.
En cuanto a las municipales, Rajoy se mostró optimista, subrayando que el triunfo depende de los candidatos que vayan al frente de las listas, pues “la persona vale mucho”. En su opinión, es algo que no se puede improvisar, de manera que “hay que trabajar desde ya y hay que estudiar uno a uno en qué partido judicial debemos subir uno o dos diputados para conseguir la presidencia de la Diputación, y en qué ayuntamiento tenemos que ponernos todos de acuerdo y elegir siempre al mejor candidato”.
De cara a este futuro hizo hincapié en la actual situación del partido, tras la renovación de las estructuras provinciales y regionales, y los recientes acontecimientos, como la victoria en las elecciones gallegas, el cambio de signo del Gobierno vasco y el triunfo popular en las elecciones europeas.
Aseguró que las medidas adoptadas por Zapatero tendrán consecuencias: “Habrá que pagarlo en el futuro y por tanto en el futuro habrá que subir impuestos y precios donde el Gobierno tiene capacidad de decidir sobre los mismos”.
Pizarro
Por otro lado, el diputado del PP en el Congreso y ex presidente de Endesa, Manuel Pizarro, aseguró ayer que no tiene mucho interés en hacer carrera política, por lo que cuando pueda se irá a casa: “Es donde tengo que estar”.
El que fue fichaje estrella de Mariano Rajoy en las elecciones generales, dijo en un almuerzo-coloquio en el Círculo Ecuestre que continuará mientras sea “útil” al partido, que se siente satisfecho de haberse metido en política y que lo volvería a hacer.