EFE - BARCELONA
El Parlamento catalán aprobó ayer la primera ley del Estado sobre fosas comunes, cuyo objetivo es dignificar y localizar los restos de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura, y que abre la puerta a que el Govern sufrague la exhumación de las fosas que autorice un comité técnico. El proyecto de ley sale con los votos de los partidos que apoyan al Gobierno catalán y de CiU, mientras que votaron en contra los representantes del PPC y se abstuvieron los tres diputados del grupo mixto. La ley reconoce el derecho del ciudadano a saber el destino de sus parientes desaparecidos, a dignificar y señalizar el lugar del entierro y, si corresponde, a recuperar sus restos.