AGENCIAS - MADRID
El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, afirmó ayer que no sería “una buena idea” subir el IVA en un momento en el que la demanda está “anómalamente baja”, ya que, añade, perjudicaría a un consumo “con dificultades por la situación económica”.
Ocaña señala que en materia impositiva todas las opciones están abiertas y que cuando se presenten los Presupuestos Generales del Estado de 2010, en septiembre, se podrá ser “más concreto”.
Ocaña indica que el hecho de que las Administraciones Públicas tengan déficit hace que el Gobierno piense en medidas de consolidación fiscal para evitar que ese déficit se perpetúe en el futuro.
En este sentido, insiste en que para ello y “para volver al equilibrio en un plazo razonable es necesario considerar modificaciones en impuestos y gasto”.
Carburantes y tabaco
Por otra parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega asegura que la subida de impuestos de los carburantes y el tabaco servirá para invertir 400 millones de euros más en atención a la Dependencia. “En tiempos de crisis es de justicia que se apoye a los que necesitan la solidaridad de todos”, afirmó De la Vega, que critica “la demagogia fácil” y el “olvido del interés general” que ejerce siempre la derecha.
La vicepresidenta aseguró que el Gobierno está afrontando los problemas económicos “con menos egoísmo y más amparo” y con “menos sectarismo y más ciudadanía”. Pero para el Partido Popular la subida de impuestos es el certificado del fracaso de la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero y asegura que tras los famosos “brotes verdes” ahora se han dado “de bruces con la realidad”.
La ecuación correcta para salir de la crisis económica pasa por “menos egoísmo y más amparo”, según defiende la vicepresidenta primera del Gobierno, que subraya que ésta es la fórmula que el Ejecutivo viene aplicando.
La vicepresidenta aseguró que el Gobierno está “afrontando y resolviendo” la crisis actual “con menos sectarismo y más ciudadanía”. Y se refirió a la reciente decisión del Ejecutivo de subir los impuestos sobre el tabaco y los carburantes para, entre otras cosas, “destinar 400 millones de euros más” a la Ley de Dependencia, una norma para que “las personas que lo necesitan estén más y mejor atendidas, pero también para hacer que muchas de las mujeres que mayoritariamente se ocupan de atenderlas vean remunerado y reconocido su derecho”.
Para el Partido Popular, esta subida de impuestos se trata de un nuevo “engaño” y un “castigo” a las “clases medias”. Mariano Rajoy asegura que “las mismas personas que nos estaban diciendo hace poco más de una semana que ya estábamos en plena recuperación, cinco días después de las elecciones dicen que la recuperación no llegará hasta 2011. Han vuelto a engañarnos”, criticó.