Juicio

El Solitario niega los asesinatos y el fiscal lo califica como ´criminal sin escrúpulos´

18.07.2008 | 20:40
Jaime Giménez Arbe, "El Solitario", hoy, durante el juicio, en Pamplona, en el que se le acusaba de haber asesinado a dos guardias civiles en 2004. El acusado, que en la sesión ha afirmado que nunca ha matado a nadie, ha quedado visto para sentencia.
Jaime Giménez Arbe, "El Solitario", hoy, durante el juicio, en Pamplona, en el que se le acusaba de haber asesinado a dos guardias civiles en 2004. El acusado, que en la sesión ha afirmado que nunca ha matado a nadie, ha quedado visto para sentencia.

El juicio contra Jaime Giménez Arbe por el asesinato de dos guardias civiles en 2004 ha quedado hoy visto para sentencia tras una sesión en la que "el Solitario" ha afirmado que nunca ha matado a nadie y el fiscal jefe del TSJN, Javier Muñoz, le ha calificado como "un criminal sin escrúpulos".

El Solitario ha cerrado este juicio ejerciendo su derecho a la última palabra y defendiendo su "absoluta inocencia" sobre la muerte de los guardias civiles Juan Antonio Palmero y José Antonio Vidal el 9 de junio de 2004 en la localidad navarra de Castejón, aunque ha reconocido que tampoco es "un angelito".

Tras mostrar su "sentido pésame", Giménez Arbe ha aseverado que no ha tenido un juicio justo ya que, en su opinión, se ha vulnerado su derecho a la presunción de inocencia.

Giménez Arbe, cuya declaración se ha dado por finalizada cuando ha comenzado a hablar en un idioma similar al árabe, ha comentado que en sus enfrentamientos con la policía en sus "expropiaciones de bancos" ha procurado siempre disparar a las piernas para poder escapar y nunca ha tenido la "intención de matar a nadie", ya que en ese caso "habría muchos otros policías muertos".

La presunta culpabilidad del Solitario había sido puesta de manifiesto previamente por el fiscal jefe del TSJN, quien ha considerado "perfectamente acreditado" que el 9 de junio de 2004, sobre las 18,00 horas, Giménez Arbe conducía un todoterreno Suzuki Samurai de color azul por las cercanías de la localidad navarra de Castejón, cuando fue detectado por una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico, que al parecer iba a ponerle una multa.

El coche fue perseguido durante unos tres kilómetros, en los que Giménez Arbe habría tenido "tiempo para pensar" en su actuación posterior y al tratarse de "una persona fría" y "dispuesta a disparar en cualquier momento", ha dicho, aminoró la marcha y, en paralelo con el coche patrulla, hizo 21 disparos con un subfusil automático sobre los agentes, en una acción "sorpresiva" que no dio tiempo a éstos ni a desenfundar sus armas.

Muñoz ha afirmado que en este caso las pruebas son "indiciarias", ya que no hay ningún testigo o cámara, pero ha estimado que el conjunto de indicios, en un proceso lógico, llevan a la conclusión de que "el Solitario" es el autor de los hechos.

Y ha recordado que hay testigos de la presencia del acusado a las 18,00 horas en el cruce de Castejón y en las inmediaciones de esta localidad hasta las 22,00 horas, al volante de un Suzuki Samurai, que tenía matrículas dobladas de otro vehículo similar encontrado en Zaragoza y en desuso desde hacía tiempo.

"Esto serviría prácticamente para una sentencia condenatoria", ha afirmado, pero además ha destacado que se encontraron piezas de un Suzuki Samurai en una nave de Pinto (Madrid) y en estas los peritos hallaron restos de disparos.

También ha mencionado los cuadernos incautados al Solitario con una "ruta de escape" correspondiente a la zona de Castejón, y ha subrayado la incautación del subfusil automático que según los peritos causó la muerte a los agentes y también fue utilizado en un atraco en Vall D'Uxó (Castellón).

Muñoz ha considerado que Giménez Arbe es autor de dos delitos de asesinato con alevosía, dos delitos de atentado y uno de tenencia de armas de guerra, para los que pide una pena de 52 años y medio de prisión, así como una indemnización de 200.000 euros para cada uno de los progenitores de los agentes y de 100.000 euros para la pareja sentimental de Juan Antonio Palmero, con la que se iba a casar.

José Aguilar, como acusación particular, en representación de las familias de los agentes, y tras calificar las pruebas contra "el Solitario" como "abrumadoras y contundentes", ha solicitado un aumento de la pena por tenencia de armas de guerra, así como de las indemnizaciones hasta los 300.000 euros para cada uno de los padres que "no tienen ninguna ilusión por la vida".

Ignacio González, acusación popular en representación de la Asociación Independiente de Guardias Civiles, ha respaldado las conclusiones de los anteriores y ha resaltado "la exhaustividad y exquisitez en las investigaciones".

Por su parte, el abogado defensor, Marcos García Montes, tras mostrar su "pésame sincero" a las familias de los agentes, ha dicho que se debió investigar a las personas del grupo para la liberación de Córcega mencionadas por el Solitario en este juicio y ha cuestionado la cadena de custodia del subfusil desde su incautación en Portugal, los retratos robot del acusado, la inexistencia de informes sobre ADN y la conservación "defectuosa" de las piezas del Suzuki.

Ha opinado además que la distribución de restos de pólvora en las piezas del vehículo revelan que los disparos se hicieron desde el exterior y ha dudado de que el automóvil se viera en los lugares y a las horas a las que afirman los testigos, en cuyas descripciones del sospechoso también ha encontrado contradicciones.

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