Sale a la calle para arengar a quienes no pudieron escucharlo

17.12.2015 | 02:44

"Adelante, que lo estamos tocando con la punta de los dedos. Adelante, que podemos ganar. Adelante, que el 20 podemos llenar las urnas con las sonrisas del cambio. Adelante, que podréis contar a vuestros hijos y a vuestras nietas que estamos haciendo historia. Es la historia de la gente, es la historia de los pueblos. Las cosas se pueden hacer mejor. Es el protagonismo vuestro, el de la gente, muchísimas gracias amigos y amigas. Sí se puede. Hay marea", con estas palabras se despidió ayer Iglesias de los cientos de personas que se quedaron fuera del auditorio de la universidad en el que intervino -pudieron seguir su discurso mediante pantallas- y a los que salió a arengar con un micrófono en mano.

Muchos eran estudiantes, pero había también trabajadores de Alcoa y simpatizantes que subían la media de edad, con sus banderas moradas y con sus gritos de "sí, se puede", dispuestos para ser lanzados, con sus enseñas republicanas e, incluso, con algún que otro berrido preguntando por "El niño", por Íñigo Errejón, finalmente ausente del acto, aunque sí estuvo en la ciudad.

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