El PP subraya su "escalada" local desde 2014 frente a socialistas y Marea y "el nuevo varapalo" del BNG

Moreira, que no descarta regresar al Parlamento gallego a corto plazo, emplaza de nuevo al alcalde a "cambiar de actitud" en el Concello -"En Marea va perdiendo la confianza del electorado y el PSOE renuncia a ser referencia"

27.09.2016 | 03:08
Moreira, Murillo, Rueda, Tourís y Ana Pastor, la noche electoral en la sede provincial del PP. // R. Vázquez

Casi 18.000 votos obtuvo el PP el pasado domingo en el municipio, más del doble que el segundo (los 7.858 de En Marea) y casi tres veces más que el BNG, que se quedó en 6.332 papeletas. Con estos resultados, el presidente local del PP y portavoz municipal, Jacobo Moreira, destacó que su formación protagoniza una "escalada" electoral desde 2014 que sitúa a los populares como "único vencedor real" del 25-S en el municipio. No en vano se supera de nuevo la barrera del 40% de apoyo en todo el municipio frente a los descensos de los demás grupos con representación en el Concello, especialmente el BNG.

De entrada, Moreira subrayó que "de las 106 mesas que conforman el municipio de Pontevedra, el PP ganó en 105, alcanzando el 42,05%. En comparación con las pasadas elecciones autonómicas, aumentamos ese porcentaje un 3,72%, y más de 5 puntos desde los últimos comicios generales celebrados el 26 de junio. Desde 2012, los apoyos subieron 1.988 votos en la ciudad de Pontevedra". Y esta escalada cobra más valor, a juicio de Moreira, si se compara con los resultados de sus rivales.

Así, resaltó "el descenso de las Mareas que desde la celebración de las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, perdieron más de 5.300 votos en Pontevedra, aunque se mantienen por encima del PSOE, y del BNG. A medida que los ciudadanos van conociendo la forma de trabajar de En Marea, va perdiendo su confianza". Añade que "tras los resultados del domingo, vemos como el PSOE renuncia definitivamente a ser un partido de referencia, perdiendo 610 votos, un 1,91% menos, mientras que el BNG recibe un nuevo varapalo, convirtiéndose en la cuarta fuerza política de la ciudad".

Esta circunstancia lleva a Moreira a establecer un paralelismo con la política municipal, toda vez que el cabeza de lista del BNG por la provincia era el concejal nacionalista Luis Bará, cuya candidatura "fue una apuesta personal del alcalde", Miguel Fernández Lores, que "no salió bien parado el 25-S". El mismo candidato optaba hace tres meses al Congreso de los Diputados, con resultados aún peores que el domingo en la ciudad. "El PP case triplicó en votos a los nacionalistas", destaca Moreira, en lo que "supone el tercero castigo de los pontevedreses al BNG de Lores en menos de un año". Por ello, el PP local lanza a Lores el mismo mensaje que en las dos anteriores citas electorales, las generales de diciembre de 2015 y junio de 2016: "que reflexionen sobre la conveniencia de incumplir acuerdos plenarios, de no escuchar a los vecinos, de no dialogar con la oposición o de negarle a Pontevedra su crecimiento con un nuevo PXOM".

En clave interna, el presidente local del PP indica que "seguimos recuperando día a día la confianza de los pontevedreses ya que en las elecciones europeas de 2014 conseguimos más de 8.560 votos en Pontevedra, en las municipales de 2015 fueron 10.725 el 20-D subimos a 16.266, en el mes de junio conseguimos 17.474 votos y en estas autonómicas 17.839. Es un buen resultado, pero seguiremos trabajando para mejorarlo".

Tras echar mano de las promesas electorales y señalar que "este mandato será el del nuevo hospital, el saneamiento de la ría y la variante de Alba", Moreira no quiso aclarar con detalle su futuro a corto y medio plazo, con varios frentes abiertos. Por un lado era parlamentario gallego hasta hace unas semanas, además de concejal. De hecho, ya vuelve a estar en la nómina del Concello al asignarse la mitad de la dedicación exclusiva con que contaba su compañero César Abal. Pero figura en el número 18 de la lista autonómica del PP y podría regresar a O Hórreo si corre la candidatura por nombramientos y otras bajas, como ya ocurrió hace cuatro años. "Mi prioridad es Pontevedra, pero podría ocurrir" que regresa a la Cámara gallega.

Pero además, tiene un escaño esperando en la Diputación, dentro de un año, si se mantiene lo pactado en su día para repartirse el mandato con el ahora diputado Ángel Moldes, de modo que cada uno de ellos esté dos años en la oposición del Pazo Provincial.

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