El consorcio internacional Clean Diesel impulsa a la vez varias investigaciones encaminadas a la reducción de gases contaminantes de los sistemas de escape de los motores diésel, pero la más importante, y sobre la que se discutirá en Baiona, afecta a los procesos de combustión de los motores. Se estudian, por ejemplo, sistemas de inyección múltiple y procesos como el HCCI (Homogeneus Compression Ignition). "En resumen, lo que se persigue es tener una mezcla perfecta entre gas, aire y fuel en el motor, algo que es muy difícil, pero que reducirá los gases y mejorará la combustión", explica Stewart Kirby, director comercial y de nuevos negocios de Dayco-Ensa. En este tipo de investigaciones tiene tanta importancia el propio motor como la calidad del carburante, de ahí la presencia de las grandes petroleras en el encuentro de Baiona y en el consorcio. "Podría ser que se tuviese que cambiar la formulación del diésel", apunta Kirby. Clean Diesel también debatirá sobre la manera de abordar la reducción de gases: introduciendo sistemas cuando se está fabricando el motor, como el EGR (Recirculación de Gases de Escape); o posteriormente, mediante catalizadores y dispositivos similares. Según Kirby, en Estados Unidos se opta por la primera de estas posibilidades, y en Europa, por la segunda.