TERREMOTO EN EL SECTOR FINANCIERO

Fin del Pastor y el paso de gigante del Santander: las claves de la compra del Popular para Galicia

El grupo presidido por Ana Botín se convierte en el segundo banco con más presencia y negocio en la comunidad

08.06.2017 | 01:59
Sede central del Pastor en Galicia. // Juan Varela

El rescate del Popular con la compra, por un euro, por parte del gigante Santander es el enésimo terremoto en el sistema financiero español desde que arrancó la crisis. Galicia vuelve a temblar. Como ya lo hizo con la nacionalización de las dos cajas de ahorros tras la fallida fusión, su subasta y el renacimiento de manos de Banesco. Como ocurrió también con el giro en Banco Gallego, ahora bajo la gestión del Sabadell. De todas las comunidades, esta está entre la que más sufrirá las consecuencias de la adquisición porque pone el punto y final al histórico Pastor y cambia el mapa del sector.

En octubre de 2011, el Popular anunciaba la adquisición de Banco Pastor, una entidad de referencia en Galicia sin la que no se podría entender el desarrollo industrial de la comunidad. La entidad entonces presidida por el también gallego Ángel Ron puso sobre la mesa 1.300 millones de euros. Tardó muy poco en darle alas a su presencia en Galicia. Un año después, Popular dotó al Pastor de ficha bancaria propia y reforzó la marca para ganar terreno en la región, una de las joyas de la corona del negocio, para, entre otras cosas, aprovechar el revuelo que entonces existía entre la clientela de la antigua NCG por las dudas sobre su futuro y el escándalo de las preferentes.

La apuesta por el Pastor se prolongó hasta hace muy poco, en los últimos meses del pasado 2016. La matriz le pasó 25 oficinas más que hasta ese momento operaban con la bandera de Popular. En estos momentos el Pastor suma 206 oficinas y unos 1.000 empleados, a la espera del traslado definitivo de los entre 150 y 200 trabajadores ligados al Popular que iban a mudarse a la filial por la cesión de ese grupo de oficinas.

El Pastor muere en su cuarta vida.

Santander cuenta con unos 830 trabajadores en Galicia. El número de oficinas ronda las 160 después del recorte aplicado por el grupo en 2016 en la dirección territorial que une la comunidad con la vecina Asturias. La absorción del Popular le permite dar un paso de gigante y convertirse en el segundo banco de Galicia, por detrás de Abanca.

El Pastor le aporta un 20% de la cuota de negocio en la comunidad, con más de 20.000 millones de euros de actividad.

Todo apunta a que Galicia sufrirá también de nuevo una parte importante del ajuste habitual en este tipo de operaciones. El solapamiento es evidente. Santander y Popular coinciden en un centenar de concellos en los que el equipo liderado por Ana Botín deberá ahora echar cuentas para identificar cuáles son los emplazamientos más rentables. Hay que tener en cuenta, además, que la presencia del Pastor contribuye a mitigar el aislamiento financiero de muchos pequeños ayuntamientos de la comunidad.

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