La conservera Albo obtiene la certificación SAE para poder exportar al mercado chino

La empresa apuesta como novedad por las almejas y enlatados de atún de aleta amarilla en aceite de oliva -Prevé lanzar productos de valor añadido para neutralizar el alza de costes

19.08.2016 | 07:41
Reunión del consejo de Albo, la semana pasada en Vigo. // FdV

Conservas Albo es la séptima compañía de España de fabricación de conservas de pescado por volumen de ingresos. Facturó en 2015 más de 86 millones de euros y prevé superar la barrera de los 100 en 2019, un salto exponencial gracias al incremento de las ventas con la apertura de nuevos mercados y a la mejora del consumo. Para los nuevos propietarios de la firma viguesa, el holding chino Shanghai Kaichuang, el incremento en los costes de fabricación -por algunas materias primas- obliga a la compañía a replantear los precios de venta para no dañar el Ebitda y mantener la competitividad. Pero, sobre todo, propicia el lanzamiento de nuevos productos, a añadir a la oferta que ya tiene la histórica conservera. El consejo de administración de Albo se reunió la semana pasada para analizar la estrategia más inminente del grupo, que incluye las plantas de Celeiro (Lugo) y Tapia de Casariego (Asturias).

El encuentro se produjo en Vigo, donde el grupo tendrá su base y sobre el que Shanghai Kaichuang pilotará su expansión como productor de túnidos en el gigante asiático. De momento será Albo quien actúe como proveedor a nivel estatal -donde ya está asentada gracias a su marca, que fue tasada en 11,7 millones en la operación de compra- e internacional. De hecho el consejo informó de la obtención del código de certificación SAE, que le permitirá exportar sus productos a China. El SAE (sistema de autocontroles específicos) es indispensable para exportar alimentos de origen animal o que contengan productos de origen animal a terceros países.

El Real Decreto 993/2014 establece que este certificado sirve para "garantizar que para cada envío se han recopilado y analizado todos los datos para asegurar la correcta trazabilidad de los productos a exportar", y es un carnet más complejo al tratarse de alimentos para consumo humano. Requiere un certificado de auditoría, que Albo también ha completado. El mercado chino es vital para las empresas españolas por su dimensión (más de 1.350 millones de habitantes) y, para el caso de las transformadoras de productos del mar, por el consumo per capita de pescado y derivados. Según el último informe de la FAO y la OCDE cada ciudadano chino consume 39,5 kilos de estos productos al año (en Galicia son 32), pero en 2025 alcanzarán los 47,2 kilos per capita.Es más del doble del consumo mundial previsto para el mismo año, de 21,8 kilos por persona.

Albo, la prioridad

La intención de Shanghai Kaichuang es de implementar al máximo las potencialidades de Albo antes de lanzarse a producir elaborados de atún en Zhoushan, donde construirá una fábrica de más de 64.000 metros cuadrados. De momento el grupo no posee el know-how y han de rentabilizar primero su inversión en España. Invirtieron en la conservera de Vigo casi 61 millones de euros, a razón de más de diez veces Ebitda. Es una ratio elevada para este tipo de operaciones, pero la compra de Albo ha permitido ya de entrada a Shanghai Kaichuang su introducción en el mercado europeo. Cuando Albo vaya cumpliendo el plan de negocio sí estarán en disposición de construir su planta de procesado en China, donde invertirán unos veinte millones de euros.

Además del SAE el grupo ha implantado un sistema ERP (Enterprise Resource Planning), un conjunto de sistemas informáticos que permiten la integración de las operaciones de una empresa, desde la producción, la logística, el inventario, los envíos y la contabilidad.Su instalación ha costado unos 55.000 euros. Todo está listo ya para que, a partir de septiembre, la compañía optimice su política de precios -las materias primas están caras y el precio de venta del atún enlatado lleva dos años a la baja- para mejorar los márgenes. Será entonces también cuando empiecen a trabajar en el lanzamiento de nuevos productos a base de mejillón, almeja (ahora no forman parte de su catálogo), atún de aleta amarilla (yellow tuna) en aceite de oliva "y otros".

El presidente del holding, Xie Feng, se mostró entusiasmado con la "exitosa" progresión de la conservera, capaz de elevar las ventas y el flujo de caja de manera constante. El salto internacional definitivo, augura, llevará a Hijos de Carlos Albo a una nueva dimensión.

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