Los mercados de capitales

Ahorradores en el laberinto de los tipos bajos

La escuálida rentabilidad de los depósitos mueve el dinero de los gallegos hacia los fondos de inversión, que aumentaron el 60% en los últimos tres años y ahora se ven lastrados por las turbulencias bursátiles

03.04.2016 | 02:53

La regla del 72 es un atajo matemático que permite que un inversor calcule cuánto tardaría en doblar su dinero a un interés anual determinado. Se divide 72 por la tasa de interés y el cociente es el número de años en que, por ejemplo, 6.000 euros de un depósito a plazo fijo se convertirían en 12.000. Con el rendimiento medio que ahora tienen los depósitos (el 0,24% para plazos superiores a dos años), un ahorrador necesitaría tres siglos para duplicar su capital. Así están la cosas en este tiempo de tipos oficiales a cero, rendimientos negativos en las letras de Tesoro y turbulencias bursátiles que jibarizan las rentabilidades de los fondos de inversión y los planes de pensiones.

Todo lo bueno que ese panorama de tipos ínfimos tiene para pagar la hipoteca lo tiene de hostil para el ahorro financiero, si bien la inflación negativa (-0,2% como media en 2015) está amortiguando el impacto de la escuálida rentabilidad del dinero. ¿Hacia dónde se está moviendo el ahorrador medio gallego y con qué riesgos? Los datos y las opiniones recabadas certifican una tendencia hacia los fondos de inversión y una creciente contratación de planes individuales de pensiones (estimulada por los recortes en las prestaciones futuras que suponen las últimas reformas), aunque muchos hogares permanecen guarecidos en la seguridad de los depósitos a pesar de su magro rendimiento. De hecho, la comunidad es de las pocas que incrementa el volumen guardado en estos instrumentos.

| Plazos fijos. Al cierre del año pasado (último dato oficial del Banco de España), los hogares y las empresas gallegas tenían 57.749 millones en depósitos a plazo, un 0,4% -239 millones de euros- más que un año atrás. El Banco de España no dispone de datos anuales actualizados, aunque tal y como destaca Inverco en sus informes, esta figura recoge tanto los depósitos a plazo, los depósitos a la vista y los depósitos de ahorro. Manuel Nogueira Fernández, director de Desarrollo de Negocio de Abanca, destaca que sus clientes minoristas "siguen apostando por el plazo fijo clásico", en línea con el perfil ahorrador conservador y a pesar de que el interés medio está en "mínimos históricos", por debajo del 1%. Tanto las estadísticas del Banco de España como las de la patronal Inverco, revelan que el ahorro en Galicia ha mantenido su crecimiento durante la crisis, pero mientras el capital de los depósitos aumentó un 8,5% entre 2012 y 2014, el avance de otros productos, como los fondos de inversión lo hicieron un 60%, hasta los 7.067 millones, una cifra aún muy inferior a la de los depósitos. Nogueira revela un "ligero movimiento" de los depósitos a los fondos de inversión y depósitos estructurados con capital garantizado "en el último año". Así que lentamente el ahorrador medio busca una mayor rentabilidad. La de los depósitos está hundida en una media del 0,39% anual (0,24% en los plazos mayores) como consecuencia de la caída de tipos por la política monetaria del Banco Central Europeo y también de las limitaciones establecidas por el Banco de España.

El dinero que ha salido de los plazos fijos se ha movido en varias direcciones. Una de ellas, la más conservadora, es la de las cuentas remuneradas, explica Alfredo Fernández Santos, director comercial de Sabadell-Gallego. Los bancos están pugnando por fidelizar a sus propios clientes y atraer a los de los competidores con cuentas corrientes que ofrecen, a cambio de domiciliar la nómina, descuentos en recibos, tarjetas sin comisiones e intereses del 3% anual en los saldos hasta cierto límite (10.000 euros, por ejemplo). Es un producto pensado para conseguir la vinculación del cliente a largo plazo y llegar a gestionar su ahorro, hacerle préstamos cuando compre casa, ofrecerle seguros...

Abanca ofrece por su parte diversos productos, como los depósitos estructurados con y sin capital garantizado, en función del perfil de riesgo que tenga su cliente y que puede llegar a incluir un catálogo básico de fondos de inversión, seguros de ahorro y planes de pensiones.

| Hacia el fondo. Los crecimientos experimentados por estos productos entre los clientes de Abanca o SabadellGallego dan una idea de que el trasvase del depósito se produce al fondo de inversión (instituciones de inversión colectiva que colocan el dinero en acciones, en divisas, en deuda pública y corporativa...). La entidad heredera de las cajas gallegas incrementó sus fondos de inversión un 41%, mientras que la franquicia gallega del Sabadell lo hizo otro 12% en la comunidad gallega. El patrimonio de los fondos se disparó un 26% en Galicia entre 2013 y 2014 (hasta superar los 7.000 millones, según Inverco), y en 2015 siguió creciendo, si bien últimamente esa expansión ha perdido fuerza. La inestabilidad de los mercados financieros juegan sin embargo en contra. La caída de la Bolsa y los bajos rendimientos de la renta fija hicieron que los fondos de inversión mobiliaria cerraran 2015 con un rendimiento medio del 0,99% y que llegó a ser negativo en los meses finales del año pasado.

Los expertos consideran que las correcciones bursátiles han sido excesivas. El SabadellGallego hace una apuesta firme por los fondos. "Aconsejamos que se invierta a un plazo de entre tres y cinco años", subraya Alfredo Fernández Santos. Y explica cómo el sector está procurando adaptar la oferta de vehículos de inversión colectiva a los perfiles conservadores, los más extendidos entre los ahorradores, con fondos garantizados (aseguran la recuperación del capital completo, aunque son los de menor rentabilidad) o con otras modalidades que permiten mover el capital de unos fondos a otros para optimizar los rendimientos aligerando los riesgos. Es una opción favorecida por el régimen fiscal de estos productos, que permiten trasvasar el dinero sin cargas entre fondos.

| Fondos de pensiones. Prácticamente todas las entidades sugieren a sus clientes dedicar parte de su ahorro a un fondo o plan de pensiones que ayude a completar las pensiones del Estado, que cada vez serán menores, dado el envejecimiento poblacional. Tienen además otra ventaja, es de los pocos productos que desgravan, en aportaciones de hasta 10.000 euros al año, como recuerda Fernández Santos, del SabadellGallego. Esta entidad incrementó un 11% el patrimonio gestionado a través de este vehículo en Galicia el año pasado. La pega es que estos planes no tienen garantizado el capital, ya que su remuneración está ligada a la de la renta variable, la Bolsa. Abanca logró un incremento del 26% en 2015 en el patrimonio ligado a fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de ahorro.

| Seguros de ahorro. Es un producto que funciona de forma similar a un depósito pero como seguro, parte de su aportación se destina a una prima, que cubre supuestos como el fallecimiento del titular y su remuneración es en algunos casos más alta. El titular realiza aportaciones periódicas y la remuneración la recibe al vencimiento. Entre los clientes del SabadellGallego, su patrimonio se ha incrementado un 12% en el último año, sobre todo, como dice Alfredo Fernández, porque su recuperación es más sencilla que la de un fondo de pensiones. No tanto, sin embargo, como la de un depósito. Abanca también ha incrementado su contratación, aunque este último producto ha crecido en menor medida, dado que las contrataciones nuevas registradas han sido para sustituir vencimientos o reembolsos de ese mismo producto.



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