"Tenemos en la actualidad más de 25.000 boyas transmitiendo datos desde el agua"

21.10.2015 | 02:22
Francisco Pino. // M.G.B.

En poco más de un década, Marine Instruments ha conseguido convertirse en el mayor fabricante del mundo de boyas satelitales para la pesca de atún y la flota de palangre, entre otros equipos electrónicos para la industria pesquera y también para náutica de recreo. Francisco Pino es uno de los socios fundadores de la compañía (que inició su actividad en 2003) y además es su director de innovación y desarrollo. "Si hace diez años me dicen que hoy íbamos a superar los 100 trabajadores, no lo creería", confesó en su exposición. Pero hoy los datos de la compañía la sitúan como una de las de mayor proyección en la comarca de Vigo, con una tasa de crecimiento medio del 30% en los últimos años y una facturación de 33 millones de euros.

Pino explicó que un tercio de su plantilla trabaja en el departamento de I+D, otro tercio en producción y el resto, en el departamento comercial. El empresario dedicó su ponencia presentar lo más destacado de su portfolio de productos, así como su última innovación, un dron para la detección de bancos de atún en alta mar. El principal producto de Marine Instruments son las boyas satelitales. "Tenemos en la actualidad más de 25.000 boyas transmitiendo datos desde el agua", señaló. Estas boyas se enganchan a objetos (FADs), como se les denomina en el argot pesquero, que se dejan a deriva en los principales caladeros de atún del mundo y mediante una combinación de tecnologías (GPS, sondas acústicas, módem, etc.) envían información en tiempo real a los buques sobre la presencia de túnidos en la zona.

Las últimas innovaciones en boyas satelitales van más allá de la simple detección de los bancos de atunes, ya que se está trabajando para que estos sistemas concreten la cantidad de peces en el agua y el tipo de túnido. Así, las boyas sondean la zona con dos tipos de frecuencia 50 kHz y 200 kHz. La primera permite detectar especies de mayor tamaño o con vejiga natatoria, y la segunda, las de menor tamaño o sin vejiga natatoria. "De esta forma sabemos qué tipo de atún es y se consigue una pesca mucho más sostenible", explicó Pino. También se consigue, que es lo que buscan las empresas atuneras, un considerable ahorro en combustible (que puede superar los 800-1.000 euros a la hora de navegación).

Otro producto estrella de Marina Instruments es el ojo electrónico, que permite, por ejemplo, un mayor control en materia de descartes de pescado (hace la misma función que un observador a bordo, con el ahorro que eso supone). La compañía tiene su sede en el parque empresarial de Porto do Molle, en Nigrán, donde acaba de realizar una ampliación para satisfacer la demanda de sus nuevos productos. Pino destacó la vocación de todos los miembros de la empresa por ofrecer "soluciones globales" a sus clientes, procedentes de más de una treintena de países.

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