El futuro de la multinacional pesquera

Pescanova constata la mejoría en sus cuentas pese a dejarse casi 17 millones hasta marzo

El resultado antes de impuestos e intereses fue de -4,9 millones, frente a las pérdidas de 360 en 2013 »Los ingresos caen debido a las ventas masivas del equipo de Sousa el año pasado

05.06.2014 | 02:26

A la travesía de Pescanova por un mar enfurecido todavía le quedan muchas millas antes de poder atisbar tierra firme. Pero, después de un año y medio tormentoso, el viento empieza a soplar de popa. La compañía -tozuda y rebelde a hincar la rodilla- presentó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) los resultados correspondientes al primer trimestre, que constatan una mejoría clara en el balance después de dos años desastrosos. Los números no son buenos, ni en facturación ni en lo referente a la cuenta de resultados, pero evidencian cierta estabilidad en el balance después de haber tenido que pasar el bisturí por los números de 2011, 2012 y 2013. Pescanova perdió, entre enero y marzo, 17 millones de euros. Si la tendencia se mantuviese, acabaría el ejercicio con una reducción del 93% en sus números rojos.

En los datos difundidos ayer destaca una potente caída en la facturación en el primer trimestre de este año en relación al mismo tramo de 2013. Desde enero ingresó 206 millones de euros, principalmente gracias a los segmentos comercial e industrial y acuícola. Un año antes, no obstante, los ingresos rozaron los 277,5. ¿Por qué una caída tan pronunciada? La razón hay que buscarla en los anteriores gestores, capitaneados por Manuel Fernández de Sousa. En el primer trimestre del año pasado, cuando el expresidente aún tenía facultades de gestión -se las quitaron en abril-, su equipo se afanó en vender al por mayor y a toda prisa las existencias que tenían en stock para obtener liquidez, y lo hicieron a través de Pescanova SA (la matriz) y Pescafina (la principal comercializadora). Por este motivo ingresaron 142,8 millones en 2013, frente a la facturación de 82,8 millones de este año.

Sin Chile

Sin embargo, los ingresos por el segmento de "cultivo" apenas cayeron en nueve millones, y el de alimentos precocinados se mantuvo. Cabe recordar, como ya publicó FARO, que no se han tenido en cuenta las ventas de la filial Pesca Chile, que se dedica tanto a la pesca extractiva como a la cría, engorde y venta de salmón. Las tres sociedades que componen esta compañía están en venta, por lo que las capturas de sus nueve buques o la producción de las granjas de Acuinova y Nova Austral no constan ya en los estados contables de Pescanova. Al margen del salmón, la cría de langostino vannamei y rodaballo es la que ha dado más alegrías a la multinacional gallega.

Las ventas en acuicultura fueron de 102 millones, pero el resultado neto fue negativo en 11,58 millones. Esto significa que el coste de mantener las granjas todavía es inferior a lo que generan. Esto es singularmente especial en el caso del rodaballo, por ejemplo, cuyo periodo de maduración -entre que es un alevín y alcanza el peso para venta- es de 900 días. Las ventas procedentes de la pesca extractiva rozaron los 39 millones, con un resultado bruto de -4,2 millones.

La mejora en los datos se aprecia, por ejemplo, en el resultado operativo (EBIT, earnings before interests and taxes), que fue de -4,9 millones. En 2013 superó los 360 millones de euros. Esto implica que la actividad normal de la multinacional pesquera -en todos sus segmentos de negocio- está próxima a cumplir con los gastos corrientes como las nóminas o la luz. El resultado neto, de 17 millones de pérdidas, están a años luz de los 775 que se dejó la compañía en todo 2012, por ejemplo. Además, y tras la aprobación del convenio, el patrimonio ya es positivo. Las cuentas muestran ineficiencias en parte del área acuícola -las plantas de tilapia en Brasil están en concurso-, aunque también que la marca Pescanova sigue siendo el mascarón de proa de la multinacional.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine