El futuro de la multinacional pesquera

La banca vuelve a rechazar la oferta de Damm, pero la negociación sigue abierta

El grupo cervecero y Luxempart insiste en negociar el reparto accionarial - Las entidades ven "muy complicado" el acuerdo y exigen de partida recuperar 1.000 millones de deuda

10.04.2014 | 01:15
Exteriores de la sede de Pescanova en Chapela. // Marta G. Brea

Las idas y venidas entre la alianza de Damm y Luxempart con los principales bancos acreedores de Pescanova tendría tintes de culebrón, si no fuera porque su posible duración, por ley, es limitada. Muy limitada. Con el final de la semana llega también el importante cambio en el calendario. La fecha tope para comunicar el respaldo o el rechazo a la propuesta de convenio presentada por el grupo cervecero y su socio, y del que las entidades se desmarcaron tras comprobar que el contenido guardaba pocas similitudes con el pacto alcanzado inicialmente entre las dos partes. La vuelta a las negociaciones el pasado lunes apuntaba a la una solución conjunta, pero la negativa del consorcio a elevar la recuperación efectiva de la deuda acumulada parece un obstáculo difícil de salvar. La banca ha vuelto a decir que no. "Y parece muy complicado que lleguemos a un acuerdo", señalan desde el pool que agrupa a Sabadell, Popular, Caixabank, Novagalicia, BBVA y Ubi Banca. Aunque el mensaje viene con el matiz de "en principio". Porque Damm quiere seguir hablando "y a estas alturas no vamos a decir que no".

Como ya adelantó FARO ayer, la revisión de la hoja de ruta que Damm y Luxempart pone encima de la mesa se queda lejos, de nuevo, de los 1.000 millones de euros a recuperar por las entidades. Fue la cantidad que se marcó en el pacto antes de llevar el plan de negocio al juez y la que la banca confiaba en lograr en el retorno al diálogo. Pero las nuevas condiciones van en línea con las garantías de devolución y el montante no se mueve de los 700 millones. 500 en créditos a pagar sí o sí -antes eran 400- y 100 menos, hasta los 200, en el tramo junior, que está condicionado a que Pescanova cuente con suficientes fondos para afrontarlos.

"Hay que volver al plan inicial", insisten en las entidades financieras. Es posible que hoy vuelvan a verse las caras tras los "numerosos" contactos de los últimos días, incluidas dos larguísimas reuniones en las tardes del lunes y el martes. La cuestión a debate ahora es la presencia accionarial. Damm y Luxempart sostienen que están dispuestos a dar más representación a la banca, que, a su vez, quiere que "las declaraciones se concreten". "¿Qué significa más capital?", cuestionan desde uno de los bancos del ahora llamado G6. Que la proposición se ponga "clara" en un documento y que tengan acceso además a cómo se van a trasladar los cambios sobre el convenio al juez.

Con las distancias muy marcadas por enésima ocasión entre ambos lados de la cuerda en la que se tambalea Pescanova, el desgaste de las negociaciones "es evidente", como señalan fuentes cercanas a la compañía. Sin que tampoco se descarte que alguno de los bancos del pool pueda acabar cediendo y se descuelgue del frente de acreedores. "Es posible", responden ellos mismos. Lo que dejaría el reparto de fuerzas, en función de cuál sea el grupo financiero y su pasivo, otra vez en el limbo, de cara al 51% de votos que Damm y Luxempart necesitan para sacar adelante su estrategia.

"Galicia merece una solución que asegure la continuidad de Pescanova", aseguraba ayer el conselleiro de Economía en el Parlamento. Francisco Conde apeló a que todas las partes implicadas en el proceso concursal asuman ese compromiso y alcancen un acuerdo. La liquidación "no es una alternativa en la hoja de ruta del Gobierno gallego". "La situación financiera no puede ser un obstáculo para garantizar su futuro", reitera Conde, que vuelve a abrir la puerta a ayudar a la multinacional "en la medida de las posibilidades" de la Xunta.

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