Sousa informó de ´tensiones´ en la tesorería a los consejeros cuatro días antes de pedir el preconcurso

El 25 de febrero, dos días antes del consejo ordinario, alertó de que no iba a poder devolver 15 millones de un crédito sindicado

18.05.2013 | 00:00

Dentro del ruido que salta de las dificultades económicas de Pescanova y del crepitar de los sables entre sus socios, emerge nueva información que arroja luz y confusión a partes iguales sobre el caos de la multinacional. El consejero dominical José Antonio Pérez-Nievas, que representa a Iberfomento en la pesquera, remitió ayer una nota (sin membrete, logo o firma) para negar que, como cree Anticorrupción, cometió un presunto delito de uso de información relevante al vender acciones antes de la saltar la crisis de la firma. Pero en dicho comunicado llamó la atención una fecha, la del 25 de febrero, de la que no se había hablado hasta la fecha. Según Pérez-Nievas, ese día el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, comunicó a los consejeros externos dominicales (nueve de los doce) que había "tensiones de tesorería". Cuatro días después solicitó el preconcurso de acreedores.

¿Por qué es importante este dato? Hasta la fecha había trascendido que dos socios, Luxempart y Damm, se habían negado a firmar las cuentas en el consejo de administración del día 27, convocado de manera ordinaria. Luxempart explicó posteriormente de que se había producido una "súbita e inexplicable" necesidad de liquidez en Pescanova. Al día siguiente del consejo, casi a medianoche, Pescanova informó que no iba a presentar los números de 2012 hasta que no se produjese una de estas dos cosas: o vendían sus granjas acuícolas de Chile (de la empresa Acuinova Chile y Nova Austral) o se renegociaba la deuda al amparo del artículo 5 bis de la Ley Concursal. Acabó por hacer lo segundo: pedir el preconcurso.

Según el testimonio del representante de Iberfomento, los consejeros no supieron de los problemas el día 27, sino en la mañana del 25. "El mismo día 25 a última hora de la mañana, en una reunión de urgencia no prevista que concluye a las 16:45 horas, el presidente de Pescanova informa por primera vez a los consejeros externos dominicales de la existencia de algunas tensiones de tesorería derivadas de la proximidad del vencimiento de un préstamo sindicado", dice textualmente Pérez-Nievas en la nota que envió ayer.

El pago de este crédito -15 millones- "podría no ser atendido puntualmente al haberse retrasado la venta de un activo en Chile destinado a ello". Por tanto, la venta de Acuinova Chile o Nova Austral no se negoció por motivos empresariales sino por una grave crisis de liquidez. Con esta operación quería ingresar 190 millones, no los 15 del préstamo sindicado.

"No parecía un hecho de especial gravedad", continúa la carta de José Antonio en relación a ese aviso de Sousa, "por lo que se trataría en el consejo ordinario convocado para el 27 de febrero". El día 22 de ese mes Sousa vendió su tercer mayor paquete de acciones desde diciembre: 149.838 de títulos. Se embolsó 2,329 millones.

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