El servicio de comedor para los trabajadores del grupo, en el aire

Serunión podría cesar su actividad en Pescanova este lunes - Deloitte aborda hoy el problema con los comités de empresa

07.05.2013 | 07:34
Fernández de Sousa. // X. Álvarez
Fernández de Sousa. // X. Álvarez

El artículo 33 del Convenio Colectivo de Pescanova SA, la matriz de la multinacional, dice lo siguiente: "La Empresa prestará un servicio de comedor en el centro de trabajo de Chapela, dentro del horario establecido al efecto por la Dirección de la empresa, y cuya explotación ejercerá de forma directa o contratada". Cada trabajador debe aportar 1,9 euros, un precio que se revisa cada año. Pero, según ha podido saber FARO, la empresa española Serunión, encargada de gestionar el comedor, dejará de trabajar previsiblemente para la segunda multinacional de Galicia.

Así lo apuntaron a este diario fuentes de toda solvencia vinculadas a la pesquera, si bien no pudieron especificar si se trata de una medida de ahorro promovida por la administración concursal o es una decisión de la compañía. Lo más probable es que haya sido la propia Serunión, que atiende a 337.000 comensales al día en España, quien haya decidido rescindir el contrato por temor a impagos. Este diario intentó conocer la versión de la firma, sin éxito.

De acuerdo con los representantes sindicales tanto de las empresas que operan en Chapela, hoy la administración concursal (Deloitte, que nombró a Senén Touza y Santiago Hurtado como gestores) mantendrá una reunión con los comités de empresa de las filiales. Es ahí donde, previsiblemente, se informe a las centrales de esta noticia, que todavía podría ser reversible. Fuentes sindicales consultadas por FARO desconocían en la tarde de ayer que Serunión se hubiese planteado dejar de trabajar para Pescanova.

Seguridad

Los problemas de liquidez de la empresa provocaron también la rescisión del contrato con Securitas, la empresa que prestaba los servicios de vigilancia tanto en las instalaciones de Pescanova en Chapela. Esta empresa reconoció a FARO que tenía deudas con la multinacional, pero no quisieron precisar su cuantía. Además de la sede central, el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, también canceló parte de los servicios de vigilancia que tenía en su domicilio de Vigo, en la vivienda de su hijo, en su pazo del Pegullal (en Salceda de Caselas) e incluso en el de su madre.

Al margen de abordar la continuidad o no del servicio de comedor para los trabajadores, desde los sindicatos expusieron que el encuentro con la administración concursal va a abordar "otros muchos temas". El 1 de marzo las centrales pidieron un encuentro con la dirección de la empresa -entonces en manos de Sousa, con funciones ejecutivas- el mismo día en que Pescanova presentó la solicitud de preconcurso en Pontevedra. Nunca fueron recibidos. Los dos expertos designados por Deloitte sí que hablaron ya con Comisiones, con mayoría en el comité de Pescanova SA (la matriz, única firma en concurso de acreedores del grupo en España). Senén Touza y Santiago Hurtado trasladaron a este sindicato que su prioridad era lograr una línea de liquidez de la banca para intentar que la actividad continuase "con normalidad".

Enlaces recomendados: Premios Cine