MARÍA VILLAR - VIGO
"Monstruosa" por la forma en que se ha tramitado y "muy profunda" por los aspectos que ha transformado. Así se expresaba Jaime Cabeza, catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Vigo, tras conocer los principales puntos de la nueva reforma laboral. El docente se mostraba ayer muy atento a las noticias de la prensa y "deseoso" de leer la traducción exacta en el BOE "para no hablar en barbecho". Sin embargo, ya saca una conclusión en firme: "no generará empleo a corto plazo, es más, aumentarán los despidos porque los facilita enormemente, y esto no lo digo solo yo, es que ya lo está reconociendo el gobierno", insiste.
Cabeza considera la reforma de tal calado que vaticina que el actual decreto será declarado nulo, tal y como ya sucedió en la reforma del presidente José María Aznar en el año 2002. "Es una manera muy fea de gobernar, y lo hacen todos, da igual que sea PP o PSOE, pero yo creo que este decreto ley es claramente inconstitucional porque el propio gobierno confiesa que no va a generar empleo de la noche a la mañana ni va a cambiar el panorama, y por tanto no es urgentísima y requeriría de tramitación parlamentaria", razona. Aunque el gobierno ya ha anunciado que ahora prevé tramitarlo como proyecto de Ley, de cumplirse su pronóstico de nulidad, "durante los meses que haya estado vigente generará muchos problemas en clave de futuro, por ejemplo, en casos de interinos o despidos", aclara.
El hecho de que la indemnización por despido improcedente pase de 45 días por año trabajado a 33 y con un máximo de 24 mensualidades le parece una clara concesión a la patronal y que, por consiguiente, provocará más pérdida de empleos. Al respecto, desmiente la opinión de los empresarios y políticos de que en el resto de Europa resulta mucho más barato. "Este cambio se veía venir desde hace años, no nos pilla por sorpresa, pero a mí me parece que no es del todo cierto que el despido en España sea comparativamente caro, en el resto de Europa se pagan más días y el salario aquí es más bajo". Otra novedad es que la ley no se aplicará solo a los nuevos contratos, sino que regirá para todos los indefinidos desde la fecha en que se publique en el BOE –nunca siendo retroactiva–. El resultado es que "si alguien en activo pierde su empleo proximamente no lo notará en la cuantía de la indemnización, pero sí si lo echan en los próximos años".
Además, Cabeza añade otro aspecto que en nuestro país en concreto "facilita mucho el despido", y es el hecho de que los empresarios puedan conocer la indemnización exacta que conlleva echar a un trabajador. "Eso ha permitido que hayan abusado tanto del despido improcedente", critica. "Esa gran precisión no se da en el resto de Europa, porque el juez tiene mayor capacidad de valoración", concluye.
Otro apartado que cree que favorecerá la pérdida de empleo es que se considere despido objetivo por causas económicas aquel en el que una empresa disminuye su nivel de ingresos o ventas durante tres trimestres consecutivos. "Fijarlo en ese periodo de tiempo me parece muy contraproducente, no es lo mismo llevar diez años con grandes beneficios y pasar tres trimestres con vacas flacas que estar renqueando y luego pasar tres trimestres con vacas flacas", razona. Principalmente, considera negativo este aspecto de la reforma porque "no deja espacio" a los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) suspensivos. "En estos temas el juez siempre debe tener un margen de apreciación", incide. En esta línea, rechaza que ya no sea necesario que una autoridad laboral autorice los despidos por ERE, "se supone que los trabajadores acudirán a la autoridad judicial a posteriori", dice prudente.
A pesar de sus críticas, no todo lo encuentra negativo. Así, señala como una gran mejora el hecho de que las empresas de trabajo temporal puedan actuar como agencias privadas de empleo. "Este es un espacio que en la práctica no estaba ocupando nadie y ellas tienen mucha experiencia en la colocación", analiza. Sin embargo, también aprecia en este apartado su lado "oscuro", y es "que no se incrementen los recursos de los servicios públicos de empleo". "Mejoran la iniciativa privada, que me parece bien, pero queda desequilibrada la intermediación del servicio público". Un "muy positivo" le otorga al hecho de que cada trabajador cotice por sus propias horas de formación en vez de ir a una bolsa estatal gestionada por los sindicatos.