P.P. - VIGO
El puerto de Vigo es referente internacional en las capturas de tiburones como el marrajo, la tintorera o el cazón, cuyas descargas ascendieron a cerca de 3.000 toneladas durante el pasado 2011. Tal movimiento garantiza la presencia habitual de materia prima de estas especies en las instalaciones portuarias y esa condición ha hecho que los investigadores de la Asociación Chelonia y de la Universidad de Marsella (Francia), eligieran precisamente la terminal viguesa para el aprovisionamiento de materiales biológicos –como el estómago de estos animales–, para estudiar los hábitos alimenticios y zonas de ingesta de los escualos atlánticos.
Así lo señaló ayer el presidente del puerto vigués, Ignacio López-Chaves, quien compareció acompañado por el jefe de división de Medio Ambiente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, tras reunirse con miembros del grupo de investigación para concretar la colaboración en este estudio.
Según López-Chaves, periódicamente –dos o tres veces al año– los investigadores recogerán estómagos de tiburón en el puerto vigués para trasladarlos a la Universidad de Marsella, donde se realizarán las investigaciones pertinentes.
López-Chaves y Botana precisaron que se trata del primer estudio en profundidad sobre estas características de los tiburones atlánticos y que, al margen del conocimiento de la especie, el objetivo último de la investigación es saber "qué cómen los tiburones y dónde lo comen" para capturarlos con esos cebos y evitar otros que atraen a especies no deseadas de forma que se lograría también reducir los descartes pesqueros.
López Chaves, recordó la implicación del Puerto en la I+D en materia pesquera y que concretó en la participación como socio con otras instituciones y organismos de investigación y empresariales en 7 proyectos que persiguen desde la reducción de los descartes pesqueros hasta el aprovechamiento y valorización de los desechos de la pesca –vísceras, piel u ojos– para usos farmacéuticos, cosméticos o industriales, al margen de los tradicionales, como la fabricación de harina de pescado.
Así, López Chaves y Botana indicaron que la valorización de los desechos ha permitido reducir en un 70% en los últimos años los desechos orgánicos que se generan en el puerto y la lonja.