CRISTINA G./CÉSAR C. - CANGAS/BUEU
Los dos tripulantes del pesquero Punta Robaleira Un, con base en Bueu, tuvieron que ser rescatados ayer por la mañana después de que su embarcación, de nueve metros de eslora, volcase mientras faenaban al pulpo frente a las costas de Cangas. Gracias a la rápida intervención de otros barcos que trabajaban en la zona, los dos marineros salieron ilesos del siniestro.
Según confirmaron los propios marineros a su llegada al muelle de Bueu, tras el rescate de la embarcación, en el momento del accidente se encontraban a bordo el armador Avelino Patiño Méndez, de 55 años, y su hijo, del mismo nombre y de 19 años. Otros testigos, sin embargo, apuntan a que era el hijo y otro marinero de Bueu, de edad más avanzada, los que iban a bordo. Salvamento Marítimo, por su parte, no facilitó la identidad de los tripulantes.
Padre e hijo explicaron que eran las diez y media de la mañana cuando el segundo de ellos dio aviso a través del teléfono móvil a un amigo marinero que estaba cerca de que el barco había sufrido una vía de agua y que se estaba hundiendo. De hecho, entre las posibles causas del hundimiento están la entrada de agua por la rotura del manguito del motor, de una tubería o de la manguera de escape.
La embarcación se encontraba a una milla al suroeste de Cabalo de Aldán, a unos 900 metros de tierra, y se dirigía a la isla de Ons con la bañera cargada de nasas para cambiar de zona de trabajo.
Suso Portas Pardavila, que faenaba también al pulpo a bordo de su planeadora Felemar, les había visto cinco minutos antes y nada hacía presagiar el posterior desenlace, ya que las condiciones del mar eran buenas. Este marinero asegura que de repente vio salir del mar solo la proa del barco, en vertical.Ya estaba medio hundido y si no se iba al fondo era "por el aire que todavía había en su interior".
De inmediato Portas Pardavila puso rumbo hacia ellos y al llegar a la zona del hundimiento se encontró a los marineros en el mar, uno agarrado a una de las boyas de las nasas, casi sin fuerzas, y el otro agarrado a la proa del Punta Robaleira Un. Si hubiese llegado unos minutos más tarde, apuntó, los marineros ya no tendrían fuerzas para seguir a flote. Los dos marineros subieron a bordo del Felemar y permanecieron en él una media hora hasta que pasaron al pesquero Nuevo Odilio, que se encargó de trasladarlos al puerto de Bueu.
Salvamento Marítimos movilizó a la embarcación de intervención rápida Salvamar Mirach, que acudió a la zona del incidente pero no llegó a participar en las labores de rescate ni en el remolque del barco a puerto, pues no llegó a hundirse completamente.
La mujer del patrón del pesquero accidentado, Gloria Méndez, esperaba en la dársena de Bueu a que llegasen su marido y su hijo.
Mientras, un buzo de la embarcación de Cangas Nuevo Camarón fue el primero en sumergirse en el lugar del accidente para comprobar la situación de las nasas, mientras que otros que llegaron desde Bueu, pertenecientes a Servisub, realizaron los trabajos para el remolque de la embarcación. El pesquero Mari Flora, con el apoyo de una planeadora, fue el encargado de remolcar al Punta Robaleira Un al puerto de Bueu. Llegó pasadas las 14.30 horas al muelle de Banda do Río y quedó en el varadero para las reparaciones pertinentes.