REDACCIÓN / AGENCIAS - VIGO
Las primas de riesgo de los países periféricos volvieron a dispararase ayer y las bolsas sufrieron severas bajadas como consecuencia, una vez más, de la incapacidad de Grecia para reconducir su situación. Pero también, además, por el dato negativo de desempleo en Estados Unidos.
El mundo desarrollado no acaba de salir de la crisis. Y tanta incertidumbre llevó ayer la prima de riesgo española (el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, juzgado como valor refugio) hasta los 311 puntos básicos (equivalente a 3,1 puntos porcentuales), desde los 290 que marcó la víspera. Quedó lejos no obstante del máximo que había alcanzado a principios del pasado mes de agosto, cuando rozó los 400 puntos básicos. Pero la elevación de ayer, rebasando la barrera de los 300 puntos básicos, es tanto más inquietante en la medida en que se produce pese a la compra de bonos soberanos de los países periféricos por parte del Banco Central Europeo (BCE) en las últimas semanas.
Pesimismo
El pesimismo cundió en las bolsas europeas, que sufrieron recortes contundentes ayer. Así, en España el índice Ibex 35 perdió el 3,4% y bajó hasta los 8.463 puntos arrastrado por las malas noticias procedentes de Atenas y de Washington. Pese a este descenso, el Ibex ganó el 3,4% en la semana. Los valores bancarios fueron los más castigados: BBVA se desplomó el 5%, seguido de Santander (–4,84%), mientras que otros pesos pesados del selectivo también han hecho de lastre, como Repsol (–3,72%) e Iberdrola (–3,43%). Solo la aseguradora Mapfre logró escapar de los "números rojos" con un avance del 0,86%.
El desánimo también cundió entre los inversores en el resto de principales plazas europeas. Milán cayó el 3,9%; Francfort y París, el 3,5% (todas ellas recortaron más que el Ibex español) y Londres, el 2,3%.
Por su parte, Wall Street incrementó también las pérdidas con las que reaccionó a que la economía estadounidense no crease empleo en agosto y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cerró con una caída del 2,2 % arrastrado además por Bank of America.
En el mercado de divisas, el euro siguió cediendo posiciones respecto al dólar y al cierre de la sesión en Europa, la euromoneda se cambiaba a 1,4221 dólares.
Alerta en Grecia
Por su parte, el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, asumió ayer que Grecia incumplirá el objetivo de reducción del déficit de este año, pero subrayó que no se aplicarán más medidas de austeridad porque dañarían aún más la economía del país y agravarían la caída de los ingresos fiscales. Venizelos afirmó que la economía se contraerá alrededor del 5 % este año –frente al 3,8 % previsto– y el empeoramiento impedirá alcanzar el objetivo de reducción del déficit, fijado en el 7,6 % desde el 10,5 % de 2010.
Además, los inspectores de la CE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) abandonaron ayer Grecia, pero desmintió que haya una ruptura en las conversaciones.