P. PIÑEIRO - VIGO
Nueve astilleros, 10.000 trabajadores, 400 empresas auxiliares, más de cien años de historia poniendo las bases del sector industrial de la comarca y un negro panorama para el futuro que puede dejar a "miles de personas de la ciudad de Vigo y su comarca en la indigencia". Con tales datos y la exigencia de unidad para "ganarnos el respeto del mundo con dignidad" emitidos por la megafonía de la organización se inició a las ocho de la tarde de ayer en la Vía Norte de Vigo la gran manifestación ciudadana convocada como "una nueva cita de la ciudad de Vigo con la historia" por los tres sindicatos mayoritarios, –UGT, CC OO y CIG– para exigir soluciones a la crisis que afecta al sector naval vigués, con sus dos de sus principales astilleros –Barreras y Vulcano– en suspensión de pagos.
La manifestación, en la que participaron 35.000 personas, según la Policía Local y 40.000, según las centrales convocantes, ofreció ya desde el inicio imágenes singulares e insólitas, al permitir, por ejemplo, que marcharan juntos bajo el mismo lema trabajadores del sector –muchos de ellos, desempleados, sometidos a Expedientes de Regulación de Empleo o prejubilados– y los líderes de los sindicatos mayoritarios, con los máximos responsables de los principales astilleros de la ciudad, precisamente, los que peor situación atraviesan, como es el caso de José Francisco González Viñas (Barreras) o José Domínguez (Vulcano).
El propio Viñas se mostró tajante al augurar que "claro que salimos de ésta pero para salir y salir reforzados para nosotros es fundamental que se desbloquee esto [la suspensión del tax lease] con la mayor rapidez posible porque en este momento no tenemos carga de trabajo y necesitamos que este periodo sea puntual y transitorio; llevamos mes y medio sin actividad y no quisiéramos continuar así mucho tiempo". Viñas también calificó de "insólito que mientras que un procedimiento se debate para superar la demanda de países comunitarios estén bloqueados los mecanismos correspondientes para hacer construcción naval a nivel nacional, es decir, que el mecanismo comunitario lleve implícito la paralización temporal y que no se vislumbra el desbloqueo en un corto espacio de tiempo".
Por su parte, Domínguez –que acudió a la marcha con una camiseta de su astillero– valoró la movilización como "absolutamente necesaria", lo mismo que la "unidad para defender la supervivencia del sector naval y para ello es necesario que la sociedad responda".
Pero a la manifestación asistieron también asistieron los máximos directivos de buen número de las empresas auxiliares del sector, cuya supervivencia depende en gran medida de que se mantenga la construcción de barcos en Vigo y su comarca, y hasta el nuevo presidente del Puerto, Ignacio López-Chaves.
También en el plano político la marcha permitió que compartieran demanda de futuro para el sector naval las tres fuerzas mayoritarias, tanto en el ámbito gallego como en el municipal, éste último liderado por el alcalde, Abel Caballero, pero también con nutrida presencia de la mayor parte de los ediles de los tres partidos de la corporación.
Caballero se mostró seguro del futuro del naval "que está en el ADN de Vigo". Caballero añadió que "en régimen de competencia y con la legalidad del tax lease Europa tiene que entender que este territorio tiene el naval como gran señal de identidad económica; somos capaces y queremos competir pero queremos que se nos trate con igualdad y ésa es la gran demanda colectiva en esta salida ordenada y pacífica a la calle: que Europa nos escuche y sepa que nos asiste la razón".
Los tres partidos mayoritarios desplazaron también a la ciudad a buena parte de sus principales cargos autonómicos, como el líder nacional del BNG, Guillerme Vázquez y la diputada Olaia Fernández Davila, mientras que el PSOE contó con la presencia, entre otros representantes, de Carmen Gallego o Méndez Romeu.
Por parte de la Administración autonómica participaron en la manifestación el director general de Industria, Angel Bernardo Tahoces y la delegada en Vigo de la Xunta, Lucía Molares.
Tahoces calificó la manifestación de ayer como "absolutamente necesaria en unos momentos de esta gravedad; es lógico que todos los agentes sociales, económicos y políticos estén unidos para lograr que la UE reflexione sobre su actuación porque este sector está muy seriamente amenazado" y, sobre las posibilidades de que el sector vea garantizado su futuro, fue tajante. "El no es imposible; tenemos que salir de ésta sí o sí", concluyó.
La unidad de todos los sectores también la valoraron como un gran hito la mayor parte de los políticos asistentes. Sin embargo, desde el BNG, su diputado y ex concejal vigués, Henrique Vieites, se mostró crítico con el hecho de que "hay responsables de esta situación y aquí parece que hoy no la tienen nadie, desde aquellos del partido que consintió en llegar a esta situación hasta los que lo utilizan como arma arrojadiza"; es decir, el PP y el PSOE cuya presencia en la manifestación "no veo adecuada porque deberían estar en Bruselas negociando con la CE para resolver un problema del que fueron consentidores".
La manifestación transcurrió por las calles Urzáiz, Colón y Concepción Arenal bajo una pancarta en la que se podía leer "Pola defensa do sector naval e polo futuro industrial de Vigo" portada por trabajadores de los astilleros, algunos de ellos encerrados en Barreras desde hace ya más d una semana, y por los líderes locales y de las federaciones del naval de los tres sindicatos convocantes.
"Queremos traballar e non emigrar"o "Sen traballo imos todos ó carallo" fueron algunos de los lemas coreados en una manifestación en la que no faltaron tampoco críticas y exigencia de responsabilidades tanto al Partido Popular, como al PSOE y los empresarios. Incluso al final de la manifestación y justo en el momento de la lectura del comunicado algunos asistentes del ámbito nacionalista gritaron consignas contra los principales partidos.
En la marcha se pudieron ver pancartas de distintos comités de empresa de empresas del sector, pero también de la Federación de Asociaciones de vecinos "Eduardo Chao" o incluso de la Asociación de Mulleres de Moaña.
Desde el sector sindical, que contó en la manifestación con sus máximos líderes gallegos, el secretario de CC OO Galicia, Xosé Manuel Sánchez Aguión, subrayó que el naval es "estratégico" para Galicia por lo que las administraciones central y autonómica deben "defenderlo" . Mientras, José Antonio Gómez, secretario general de UGT Galicia, mostró su deseo de que el Gobierno y los políticos "tomen nota y actúen lo más rápido posible" ya que este sector tiene "tradición histórica" y de él dependen 10.000 empleos.
Por su parte, el secretario general de la CIG, Suso Seixo, señaló que los "recortes" en las ayudas por parte de la UE van a suponer "la muerte de un sector clave para Vigo" y "espero que tanto el Gobierno como la Xunta tomen nota".