L.PIÑERO - VIGO
El astillero Hijos de J. Barreras perdió en los primeros cinco meses de este año 56,7 millones de euros, según el informe financiero presentado a los sindicatos con motivo de la suspensión de pagos y al que ha tenido acceso FARO. Los expertos consideran que la situación económica de la empresa en estos momentos es de "quiebra técnica". A los negativos resultados de explotación hay que añadir la deuda con los proveedores que alcanza los 62,4 millones de euros, en el momento de la suspensión de pagos.
"La situación es de quiebra técnica a finales de mayo de 2011. La aplicación del resultado económico provoca la disminución del patrimonio neto hasta hacerlo negativo (-29 millones), mientras que al cierre de 2010 se encontraba en positivo con 27,7 millones de euros", señalan los expertos.
Los sindicatos no entienden estas situación sobre todo "cuando la empresa fue auditada por Auren, una firma de reconocido prestigio profesional"
¿Cómo es posible que el 24 de marzo el consejo de administración cerrase las cuentas de 2010, que aunque con problemas estaban saneadas, y un mes y seis días después se refleja una situación de difícil explicación", se preguntan.
El primer astillero privado de España obtuvo en 2008 un beneficio de 2,9 millones de euros, en 2009 de 1,8 millones y el año pasado de 742.000 euros. Sin embargo, las deudas a largo y corto plazo disminuyeron en el ejercicio de 2010 en 137,7 millones de euros, mientras que en los cinco primeros meses de este año también descendieron las deudas de corto plazo en 221,5 millones de euros.
"La empresa se financia prácticamente con deudas a corto plazo, lo que supone un riesgo a la hora de un parón en la carga de trabajo", explican las fuentes consultadas.
El informe facilitado por el propio astillero para justificar la suspensión de pagos, no se contabiliza una deuda de 4,5 millones que corresponden a préstamos concedidos a la Compañía Trasatlántica Española, que no se pagó. No obstante, Barreras reclamó esta cantidad judicialmente y obtuvo una sentencia favorable para recuperar el dinero, que todavía no ha sido abonado. El balance también recoge 930.000 euros de pagos pendientes al personal del astillero.
A la vista de los números, los analistas consideran que, aún en el caso de realizar todo el activo de la empresa, es decir, vender todo su patrimonio, no obtendría capital suficiente para pagar el total de las deudas, lo que conllevaría a "una situación de quiebra". Además, Barreras mantiene un fondo de maniobra negativo por lo que no puede hacer frente tampoco a las deudas a corto plazo, lo que convierte a la empresa en "insolvente".
A la vista de los números, los expertos consideran que el panorama se pone cada vez más difícil para el astillero vigués, para sus 135 trabajadores directos y los más de 2.000 que empleaba cuando sus instalaciones se encontraban a plena carga.
La situación financiera de la empresa comenzó a deteriorarse el año pasado, por la disminución de su actividad, si bien el fondo de maniobra todavía se mantenía en positivo, lo que le permitía hacer frente a sus deudas a corto plazo. Además, el nivel de ventas le permitió obtener unos resultados positivos que reinvirtió en el astillero, incrementando así los fondos de la empresa.
La falta de nuevos pedidos ha sido el detonante de la mala situación económica que vive el primer astillero vigués. La caída de las ventas en el ejercicio de 2010 fue un 3,5% inferior a las obtenidas un año antes, con una disminución en la facturación de la empresa de 158 millones de euros con respecto al ejercicio precedente.
La adquisición de materias primas para poder construir –señala el informe– oscila entre el 73 y el 88% de la cifra de ventas. Esto significa que por cada cien euros vendidos, se han gastado 73 y 88 euros, dependiendo del ejercicio.
La situación es más complicada si se aplica a los cinco primeros meses del año. Así, para unas ventas de 16 millones, el astillero tuvo que invertir en aprovisionamiento 65,7 millones, lo que el porcentaje de compras sobre ventas se dispara al 392,8%.