L.PIÑERO - VIGO
El presidente de los empresarios, José Manuel Fernández Alvariño, aseguró ayer que la salida de la Asociación de Empresas Consignatarias y Estibadoras de la provincia de Pontevedra (Acoespo) de la CEP "se debe a las dificultades económicas" que atraviesa la asociación que preside Pedro Pérez Torres.
Según pudo saber FARO, la carta certificada remitida por los consignatarios solicitando su baja en la CEP, recogía, efectivamente, "problemas económicos entre otras causas" para pagar los gastos de afiliación. Fuentes de esta asociación afirmaron que estos gastos suponían un desembolso de 400 euros mensuales, "pero que ese no sería el problema, si la CEP nos representase realmente y atendiera nuestras demandas de facilitarnos el acceso al consejo de la Autoridad Portuaria. Seguramente nuestra baja no se hubiera producido".
Alvariño señaló durante un encuentro con los periodistas, en el que se trataba el problema del tax lease que afecta a los astilleros, que no tiene "el gusto" de conocer al actual presidente de los consignatarios y que esta entidad tiene dificultades económicas "como cualquier otra".
Además, mostró su "sorpresa" tras enterarse por FARO de que Acoespo abandonaba la CEP. Eso sí, el presidente de la patronal pontevedresa explicó que esta asociación le comunicó la baja en la mañana de ayer a través de una carta en la que exponen sus problemas económicas como causa de esta "dolorosa decisión".
"Cualquier asociación que no esté integrada en la Ceoe o en confederaciones provinciales, tiene un camino difícil de recorrer, ya que la unión empresarial es fundamental", señaló.
A juicio de Alvariño, "por temas económicos ninguna asociación se debe marchar", aunque ha mostrado su "respeto" por esta decisión de los consignatarios.
Por último, ha considerado que esta situación "no conlleva ninguna crisis" en la CEP, asociación que ha señalado "es superactiva, se moja, participa y busca el bien empresarial, denunciando lo que tenga que denunciar".
Sin embargo, fuentes de los consignatarios afirmaron que el problema que está detrás de esta decisión adoptada en la última junta directiva de la asociación es su exclusión del consejo de administración de la Autoridad Portuaria "por primera vez desde nuestra fundación en el año 1907".
La directiva de los consignatarios intentó varias vías para poder participar en el consejo del puerto vigués ya que se consideran "los principales actores económicos de las instalaciones portuarias de Vigo, que sin embargo ni tenemos ni voz ni voto en el organismo portuario".
Los consignatarios intentaron reestablecer sus derechos en el Puerto solicitando a la Xunta de Galicia que reflexionase en su decisión de dejarles fuera del centro de decisión portuario, aunque no lograron nada. Incluso, el presidente de Puertos del Estado, Fernando González Laxe, se interesó por las demandas de los consignatarios vigueses para conseguir un puesto en el nuevo consejo de la Autoridad Portuaria tras la reducción de sus miembros.
Ambas vías no dieron resultados y a partir de ese momento solicitaron al presidente de la CEP –organización de la que fueron socios fundadores en 1977– que les cediese su sillón. Sin embargo, y según fuentes de los consignatario, Alvariño declinó traspasar su puesto en el consejo al entonces presidente de la Acoespo, Bonifacio Logares.