L. PIÑERO - VIGO
GTG Ingenieros, la primera empresa española de seguridad industrial, que además de proyectar los sistemas para evitar accidentes los fabrica, comenzará en unos meses a construir su nueva planta en el polígono de Porto do Molle en Nigrán, con una inversión de 1,3 millones de euros y que contará con una superficie de 2.300 metros cuadrados, de los que 1.200 se destinarán a oficinas técnicas y administración y los 1.100 metros cuadrados restantes, a talleres.
El gerente y fundador de GTG Ingenieros, el vigués Pedro García-Trejo, afirma que la actividad de la empresa, iniciada en 1995, tuvo su origen en la prevención de riesgos laborales que se promulgó aquel año. "Nuestro empeño está en hacer que las máquinas que se emplean en los procesos industriales sean cien por cien seguras tanto para los trabajadores que las manipulan como para el medio ambiente". Reconoce que hay muchas máquinas que se emplean en procesos industriales que, en el momento de entrar en funcionamiento, presentan problemas de seguridad. "Esto ocurre desde máquinas pequeñas hasta un tren de laminación de 250 metros de longitud", señala García-Trejo.
La empresa nació en Vigo pero desarrolla prácticamente toda su actividad fuera de Galicia. Sus principales clientes son multinacionales del sector de la alimentación como Danone, Campofrío o Nestlé, aunque también trabaja en el sector metalúrgico –Aceralia, Alcoa o Sidenor– y en el de la automoción –PSA, Antolín o Seat–.
"GTG es pionera en integrar todo el proceso de adecuar una máquina y llevarla al un punto de seguridad óptimo. Lo hacemos de forma íntegra, sin depender de subcontratas", asegura Pedro García-Trejo.
La nueva nave de Porto do Molle permitirá con el tiempo ampliar la actual plantilla de 18 personas, de las cuales 10 son ingenieros, para cerrar el ciclo de diseñas los sistemas y fabricarlos en su propia planta de producción.
García-Treijo afirma que los fabricantes de maquinaria industrial cuidan la seguridad, pero que normalmente trabajan sobre máquinas de 10 a 15 años de antigüedad. "Las plantas evolucionan y las máquinas y los sistemas productivos envejecen, con el tiempo aparecen los problemas", señala el gerente de GTG.
Añade que "los problemas en la maquinaria industrial se detectan cuando hay accidentes laborales. El peligro es muy difícil de ver hasta que se produce".
García-Trejo señala que el éxito de esta empresa viguesa es haberse convertido en una ingeniería capaz de trasladar los proyectos en papel al taller. "Hay que tener en cuenta que la falta de seguridad merma la producción y lo que hay que hacer es diseñar seguridad para que la máquina siga produciendo ese mismo producto y con la misma cadencia", afirma.
El responsable de GTG señala que la apuesta por el I+D fue clave para que la Zona Franca concediese la parcela en Porto do Molle para su nueva planta.