REDACCIÓN - VIGO
Los pescadores japoneses iniciaron el pasado jueves la temporada de caza de delfines en Taiji, el pueblo nipón retratado en el documental "The Cove" (La cala), galardonado con un premio Oscar. Alrededor de dos docenas de pescadores que empezaron a faenar temprano en la mañana regresaron con las manos vacías a las pocas horas, según un oficial de la cooperativa pesquera de Taiji, que no quiso revelar su nombre porque no se fía de la prensa extranjera.
Los pescadores de la zona costera sur cazan delfines desde hace siglos, pero las críticas señalan la práctica como cruel y apuntan que la carne de estos mamíferos tienen niveles elevados de mercurio. En Taiji, los pescadores persiguen a los delfines cerca de la costa golpeando el agua con tubos de metal, y, una vez capturados, son vendidos como animales de espectáculo a zoológicos o para comer.
Otros pueblos japoneses matan a los delfines en el agua directamente. Los delfines no se encuentran en peligro de extinción y su caza está regulada por la Agencia Nacional de Pesca.
Taiji sirvió de inspiración para el documental "The Cove", que utilizó cámaras escondidas para grabar la caza de los delfines y presentar a los pescadores como matones. Su debut de verano desató un intenso debate y las críticas de los ecologistas. Taiji mata apenas una pequeña fracción de los delfines cazados cada año en este país asiático, pero es blanco de críticas desde hace tiempo por ambientalistas y defensores de los animales.