J. CARNEIRO - VIGO
Acciona ha vuelto a poner en venta la naviera Trasmediterránea, adjudicataria del concurso de la autopista del mar de Vigo, debido al interés mostrado por varios inversores por la empresa (entre ellos el grupo de capital riesgo 3i, presente en Rodman), que el grupo considera un activo "no estratégico". Lo confirmó ayer el director de Desarrollo Corporativo de la multinacional controlada por la familia Entrecanales, durante la presentación de los resultados correspondientes al primer semestre del año.
Se trata de la segunda vez que Acciona trata de deshacerse de esta naviera después de su adquisición a principios de la pasada década. En el anterior intento, en 2008, Acciona pedía más de 850 millones de euros, el triple de lo que pagó por ella.
La posible compra de Trasmediterránea arroja una duda más sobre la viabilidad de la autopista del mar de Vigo, de la que es adjudicataria pese a que el año pasado perdió los tráficos de la factoría de PSA Peugeot Citroën entre Vigo y Francia, ahora en manos de la Compañía Marítima Hispano Francesa (CMHF). Según explicó ayer la presidenta del Puerto vigués, Corina Porro, la naviera sigue adelante con el proceso de búsqueda de nuevos tráficos para esta ruta marítima.
"El Puerto lo tiene todo dispuesto para empezar a funcionar; en septiembre ya estarán listos los silos para coches. Pero si se produce esa venta, lo que ocurra con el proyecto de la autopista del mar es responsabilidad de la naviera y de quién lo adjudicó", zanjó la titular portuaria.
La comisión intergubernamental hispano-francesa aprobó el año pasado dos autopistas del mar entre España y Francia, en Vigo y Gijón. Pese a que el proyecto gallego es anterior en el tiempo y contaba con el respaldo de una línea marítima consolidada entre Vigo y Nantes-Saint Nazaire (gracias a Citroën), la autopista asturiana comenzará ya a operar en septiembre, a cuya primer travesía está previsto que acudan los presidentes Nicolas Sarkozy y José Luis Rodríguez Zapatero.
Plazos
La autopista viguesa, denominada Atlántica, debería comenzar a operar en 2011, según las últimas previsiones de la empresa. La pérdida de los tráficos de PSA obligó a Trasmediterránea a buscar nuevos clientes en el Norte de África (mediante su conexión Vigo-Algeciras) y Norte de Europa (Le-Havre), aunque su posible venta podría complicar la situación.
Los Parlamentos de España y Francia ya han dado luz verde a los proyectos (publicados en el BOE), que disponen de una ayuda de 30 millones respectivamente. En el caso de Vigo, queda pendiente el informe vinculante de la Comisión Europea y la concesión de la ayuda Marco Polo II (la autopista asturiana tiene estos trámites).
Acciona trató de vender a través del BBVA la naviera Trasmediterránea a principios de 2008 por un montante superior a los 850 millones, pero no encontró ningún comprador dispuesto a pagar esta cifra, sobre todo teniendo en cuenta la caída en los tráficos de pasajeros y mercancías que experimentaba el sector. Entre las navieras interesadas en su momento estaban la italiana Grimaldi –que participa en la autopista del mar que conectará Gijón y Saint Nazaire–, la francesa CMA e incluso el grupo vigués Remolcanosa.
En esta ocasión, entre los posibles inversores interesados en entrar en Trasmediterránea está el grupo de capital riesgo 3i, presente en firmas como Rodman.