J. CARNEIRO - VIGO
La fábrica viguesa de Citroën reúne todas las condiciones para acoger el lanzamiento de un automóvil de bajo precio para países emergentes: “gran capacidad” de producción, rapidez y unos costes laborales moderados. Lo aseguró ayer en París el presidente de la multinacional francesa, Philippe Varin, quien confirmó que los modelos M3-M4 adjudicados a Balaídos también se fabricarán en una segunda fase en China y Latinoamérica. Varin presentó los resultados del consorcio correspondientes al primer semestre del año, en el que dejó atrás las pérdidas y ganó 860 millones de euros por un crecimiento récord de ventas.
Varin, acompañado por el director financiero de PSA, Frédéric Saint-Geours, explicó que el lanzamiento de un sedán de “tamaño medio” en Vigo es sólo un “primer paso” en los planes de la multinacional para ganar cuota de mercado fuera de Europa. Así, la producción de Balaídos se destinará al Norte de África y Oriente Medio, mientras que en una segunda fase el grupo fabricará también estos mismos modelos en China y Brasil para distribuirlos en Asia y Latinoamérica, respectivamente. “Repito, Vigo es únicamente el primer eslabón de la cadena”, argumentó.
“¿Es el lugar adecuado para producir estos coches?”, insistió Varin: “Si se tiene en cuenta que Vigo es un primer paso, que es una planta con gran capacidad en la que el coste de la mano de obra es de unos 19 euros/hora, que es bastante más bajo que en Francia, y que queremos ser rápidos, por supuesto que para nosotros es la mejor solución”, recalcó. PSA mantiene su objetivo de localizar la mitad de sus ventas en 2015 fuera del mercado comunitario (éste acapara hoy dos tercios), reduciendo su dependencia del Viejo Continente.
Estrategia
Dentro de su estrategia para ganar cuota en los países emergentes, además del M3-M4, Varin destacó el inicio de la producción del Peugeot 408 en China y Argentina (El Palomar), y reconoció que el consorcio está estudiando la producción de un vehículo de bajo coste y pequeñas dimensiones, que definió como “global small vehicle”, que podría ensamblarse en colaboración con el japonés Mitsubishi, según fuentes del sector.
PSA cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 680 millones de euros, frente a unas pérdidas de 962 millones en el mismo período de 2009. La cifra de negocio de la corporación gala ascendió a 28.394 millones de euros entre los pasados meses de enero y junio, importe superior en un 20,8% a la contabilizada en el mismo período del ejercicio precedente.
El presidente de PSA argumentó que los “buenos resultados” del primer semestre reflejan la ganancia de cuota de mercado –sobre todo por el éxito de los nuevos lanzamientos–y el impacto del plan de mejora de la eficiencia aplicado por la empresa desde mediados del año pasado. El grupo registraba a 30 de junio una deuda neta asociada a sus actividades industriales y comerciales de 1.732 millones, frente a un endeudamiento de 1.993 millones contabilizado al cierre del pasado ejercicio.
Para el conjunto de 2010, la empresa prevé un retroceso del mercado automovilístico europeo del orden del 7%, un crecimiento de dos dígitos de las ventas de coches en China (ya es el segundo mercado mundial para PSA después de Francia, con más de 149.000 unidades en el primer semestre) y un fuerte incremento en América Latina. Pese a la difícil situación del mercado en Europa, el grupo espera cerrar el ejercicio con un beneficio operativo de 1.500 millones de euros. En el primer semestre, el beneficio operativo fue de 1.137 millones, lo que le proporcionó un margen operacional del 4%.
“El grupo va ahora por buen camino para reconstruir beneficios sostenibles”, resumió Philippe Varin, tras lo que recalcó que el segundo semestre del año se caracterizará por un contexto económico “más difícil” que el de los primeros seis meses del año por el fin de las ayudas a la compra de coches.