L. PIÑERO - VIGO
Al final hubo acuerdo. Los representantes de Alymosa y de los trabajadores llegaron a primeras horas de la noche de ayer a un acuerdo por el que se pone fin a la huelga en esta auxiliar de componentes del grupo Viza que se inició a primeras horas del viernes. Los responsables de Viza y de la planta viguesa del grupo PSA Peugeot Citroën respiran ahora aliviados, ya que el conflicto podría cerrar a partir de hoy las líneas de producción de la planta viguesa.
“La huelga de Alymosa tendrá unas consecuencias extremadamente graves”, habían alertado en la mañana del lunes fuentes de la factoría viguesa. El paro convocado por los sindicatos en esta filial del Grupo Viza habría paralizado la producción de 1.700 vehículos diarios en la planta de producción de Balaídos a partir de hoy, aunque ayer ya se dejaron de producir un número indeterminado de automóviles.
Fuentes de la planta viguesa habían urgido a una pronta solución del conflicto para esta empresa auxiliar “por las graves consecuencias que acarrearía”, aunque no precisaron cuáles serían. FARO pudo saber que en los contratos con los proveedores existen cláusulas en las que se estipulan que las empresas que dejen de suministrar componentes tienen una cuota de penalización por las pérdidas que puedan ocasionar a la planta de PSA de Vigo.
Se temía que de continuar el conflicto, esta situación pudiera “tener negativas consecuencias para Viza, una de las empresas “bandera” en la fabricación de componentes en la comarca viguesa”.
Viza se encuentra en un proceso de expansión internacional, ya que después de su implantación en la República Checa se encuentra en estos momentos ultimando el proyecto de su nueva planta en Tánger para suministrar estructuras de asientos al nuevo centro de producción de Renault en el norte de Marruecos.
Fuentes de Citroën habían efectuado ayer un llamamiento a la “responsabilidad”, puesto que los vehículos que se dejen de producir a causa de este conflicto “serán difícilmente recuperables” y señalaron que el este problema ha llegado “en un momento especialmente delicado” cuando la producción está “alcanzado sus niveles máximos” antes de las vacaciones del personal que conlleva el cierre de la planta durante todo el mes de agosto.
Deterioro de imagen
PSA Peugeot Citroën también había alertado del “enorme deterioro para la imagen del sector” automovilístico en la comarca de Vigo a causa de esta huelga “en un momento en el que se están tomando decisiones importantes”, en referencia a la asignación a la planta viguesa de nuevos modelos, entre los que se encuentran dos de bajo coste.
El centenar trabajadores de Alymosa se pusieron en huelga desde de las seis de la mañana de ayer, lunes, en protesta por la falta de acuerdo en el convenio colectivo. Esta empresa se dedica al montaje y almacenamiento de las estructuras metálicas de asientos que produce su matriz Viza. Los empleados de esta empresa provienen de la antigua Valeo, una firma gala que decidió hace un par de años desprenderse de su centro de producción en la comarca viguesa.
La producción final de Alymosa es procesada por otras dos empresas auxiliares del sector de la automoción: Faurecia Asientos y Antolín, que son las que finalmente rematan el producto antes de que lleguen a las cadenas de producción de Citroën.
El comité de empresa reclamaba la equiparación de salarios de los trabajadores de Alymosa con los de Viza y de otras empresas del grupo, que según la CIG supone una pérdida de poder adquisitivo de 6.000 euros anuales.