L PIÑERO - VIGO
El presidente de la Cámara de Comercio de Vigo, José García Costas, fue nombrado ayer por unanimidad presidente del Consello Galego de Cámaras de Galicia, como adelantó FARO. La nueva directiva estará formada además por el presidente de la Cámara de Santiago, Jesús Asorey, que ocupará el cargo de vicepresidente; por el dirigente de la entidad coruñesa, Marcelo Castro-Rial, que será el nuevo tesorero; y por los líderes de las instituciones camerales de Lugo y Pontevedra, Alfredo Mosteirín y Francisco Moldes, respectivamente, como vocales. Además, en la jornada de ayer, se procedió a nombrar a los vocales consultores, cargo que recayó en tres reconocidos empresarios: José Manuel Fernández Alvariño (Pontevedra), Francisco Rodríguez (A Coruña) y Hipólito Trinidad (Lugo).
–¿Qué reto le supone la presidencia del Consello Galego de Cámaras?
–Lo asumo como una responsabilidad más. Este organismo tiene una función importante y tendré que trabajar mucho en él. Hasta ahora el Consello Galego ha estado languideciendo en los últimos tiempos porque hubo cosas que no se hicieron bien desde el principio y hubo cierta rivalidad entre cámaras grandes y cámaras pequeñas, asunto éste que ha quedado ya absolutamente desterrado. Hasta ahora, por culpa de todos, esta institución no ha hecho absolutamente nada.
–¿Y cuál es su proyecto para fortalecer la cúpula de las cámaras gallegas?
–En primer lugar hemos desterrado el complejo que existía entre cámaras grandes y cámaras pequeñas y hemos llegado a la conclusión que las nueve cámaras de Galicia tienen que remar en la misma dirección. Va a ser muy importante lo que podamos hacer con nuestra unión. Además tengo la seguridad de que si no ocupamos el espacio natural que nos corresponde a las cámaras otros vendrán y se harán con él. La Administración echaba de menos, y así nos lo han hecho saber en numerosas ocasiones, la necesidad de un Consello Galego de Cámaras fuerte, unido en el que todos tirásemos del carro.
–¿No son demasiadas nueve cámaras para Galicia? ¿No cree que ha llegado la hora de las fusiones?
–Creo que no es el momento de entrar en ese tema. Nueve cámaras son las que hay y no procede hablar si son muchas, suficientes o pocas. Son las que son y no creo que sea un asunto que se deba tocar.
–¿Considera que ahora se producirá una mayor comunicación de abajo a arriba y de arriba a abajo?
–Tenemos la obligación, la responsabilidad y el compromiso con nuestros electores para que todos unidos podamos ocupar el espacio que nos corresponde.
–¿Hacia dónde va a orientar ahora a los empresarios gallegos?
–Mí objetivo es enseñar a las empresas gallegas el camino para salir al exterior. Esto es absolutamente necesario para que puedan sobrevivir y crecer. Nuestros empresarios tienen que decidirse a salir al exterior, aunque en muchos casos existen dificultades que se lo impiden. Vamos a dinamizar la internacionalización de mano con la Administración gallega. Aunque hay algún camino andado al respecto, el día 26 será clave porque vamos a firmar el Plan Foexga, de apoyo a las exportaciones gallegas con colaboración de la Consellería de Industria. El que nuestras empresas salgan al exterior es el primer punto que hay que atacar.
–¿Dónde se encuentran los problemas para que las empresas gallegas no salgan al exterior: su tamaño, la falta de iniciativa, las dificultades de financiación…?
–Lo cierto es que hay de todo un poco. Hay empresas que por su tamaño son incapaces de dar el primer paso por sí solas y otras porque están estranguladas para salir al exterior. Además dentro del empresariado hay cierto temor por lo que pasa de fuera de nuestras fronteras. Salir al extranjero tiene la ventaja de hacernos más fuertes, porque para abordar otros mercados hay que innovar y perfeccionar los sistemas productivos y eso también nos hace más competitivos en el mercado interior.