C.G. - PONTEVEDRA
El proceso concursal que presentó ante el juzgado de lo Mercantil Número 1 de Pontevedra la dirección de Factoría Naval ya es historia. Fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia confirmaron ayer que el magistrado de esta sala dictó un auto que decreta el sobreseimiento del caso.
Como estaba previsto, el archivo se decreta después de que la mediación de la Xunta hiciera posible un acuerdo con las entidades financieras para evitar que el astillero de Marín tuviera que acudir al proceso concursal. Un acuerdo mediante el cual además del préstamo participativo por valor de 4 millones de euros y de los 13 millones en avales con las compañías proveedores se sumaba otro millón y medio más en avales por parte del ejecutivo autonómico.
Tras presentar la solicitud de concurso de acreedores, el juzgado había decretado una suspensión del proceso a la espera de que Factoría Naval completase la documentación aportada por considerarla incompleta. En este estado de las cosas, se alcanzó el acuerdo antes citado, por lo que Factoría Naval no tuvo que mover un dedo para lograr que el concurso de acreedores fuera archivado. Bastaba con no presentar la documentación solicitada por el juzgado para que la suspensión de pagos fuera sobreseída, tal y como finalmente ocurrió.
Este archivo viene a confirmar las buenas noticias adelantadas hace unas semanas por el conselleiro de Industria sobre el futuro, por lo menos a corto plazo, para el astillero de Marín, así como para las empresas auxiliares.
Por otra parte, el grupo parlamentario del BNG, a través de su diputado Bieito Lobeira, instó ayer a la Xunta a que adopte medidas concretas para garantizar la viabilidad de la empresa Factoría Naval y sus auxiliares. Lobeira registró una batería de iniciativas para hacer frente a una situación que empieza a ser "insostenible" en una zona en la que, en su día, el sector de la construcción naval fue pujante y ahora, sólo en lo que va de 2010, ya destruyó entre 700 y 800 puestos de trabajo.