P. PIÑEIRO - VIGO
El futuro para la industria conservera del atún se presenta complicada y "hay mucho dinero y puestos de trabajo en juego". La competencia que llega, principalmente desde Asia y Oceanía, en muchos casos propiciada por acuerdos adoptados por la Unión Europea con terceros países, preocupa a la industria conservera española, en su mayoría gallega, y por ello las principales empresas del sector, se han decidido a actuar.
Así es como han decidido constituir un grupo "ad hoc" en el seno de la patronal conservera Anfaco para poner en marcha un mecanismo que les permita "actuar de inmediato ante cualquier situación que pueda dañar sus intereses", como, por ejemplo, decisiones o acuerdos que puedan adoptar la UE o los organismos que regulan y negocian los mercados internacionales. Se trataría no sólo de hacer llegar las consideraciones o recursos del sector español cuanto antes a los lugares y personas responsables de las decisiones que se consideren negativas sino también de transmitir de forma rápida y efectiva la necesidad e importancia de defender los intereses de la industria española y gallega, que representa la mayor parte de la producción comunitaria.
Así lo decidieron los empresarios del sector en la reunión de la ejecutiva de Anfaco celebrado el pasado viernes en su sede viguesa, tal como señaló a este diario el secretario general, Juan manuel Vieites.
Las empresas implicadas en la creación de este grupo aportarán "importantes cantidades de fondos" económicos para la operatividad del nuevo grupo, en una cuantía no desvelada pero que superaría con mucho las seis cifras.
"Es un momento delicado y hay mucho en juego", señaló Vieites, que indicó también que el fin de este grupo "no es sólo defenderse sino también atacar, si es necesario". Así se plantea, por ejemplo, contar con agentes de observación en aquellas zonas del mundo donde la competencia represente una amenaza para sus intereses y donde, según Anfaco, en muchos casos no se cumplen las mismas condiciones sanitarias o sociales y laborales que las exigidas en la UE
Hay que recordar que en la actualidad la industria atunera española tiene focalizada en Tailandia su principal competencia al tiempo que el acuerdo de la UE que exonera a Papúa Nueva Guinea y Fiyi de aranceles y cumplimiento de normas de origen representa una grave amenaza. Así, según advertía Anfaco hace sólo unos días, mediante tal acuerdo y la implantación de nuevas plantas de enlatado de atún, sólo Papúa aumentará su producción dentro de un año en 200.000 toneladas (la mitad de producción gallega), con destino mayoritario a la UE, principal consumidor mundial.
De lo que está en juego da idea que las latas de atún representan más del 60% de la producción conservera gallega. las exportaciones, mayoritarias a la UE, representan más de 300 millones de euros al año y que las ventas al exterior han bajado más de un 12% en 2009 respecto a 2008.