BEGOÑA MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
La decisión última no es suya pero están dispuestos a seguir dando batalla para intentar que Factoría Naval de Marín encuentre una salida a la profunda crisis en la que se encuentra y que está condicionada y agravada desde hace 48 horas por un concurso voluntario de acreedores.
Los proveedores del astillero –390 empresas auxiliares a las que adeuda 57 millones de euros– se mantendrán, por el momento, como un "frente único" y como tal "respetaremos el acuerdo para el pago de la deuda alcanzado antes de la suspensión de pagos" explicaba ayer uno de los portavoces de este frente y gerente de Nodosa, Rafael Outeiral, quien todavía confía en que "podamos llegar a una propuesta anticipada de convenio que garantice la viabilidad de Factoría Naval y que cuente con el aval de los futuros administradores judiciales".
Las firmas auxiliares están empeñadas en salvar el astillero de Marín por lo que, además de respetar el acuerdo de la deuda, están dispuestas a dar un paso adelante más y "ayudar a buscar clientes" que le den carga de trabajo e "incluso inversores".
Outeiral considera lógico este empeño pues "no hay que olvidar que el futuro de muchos proveedores está directamente ligado a la supervivencia de Factoría". De hecho en los cuatro meses transcurridos desde que estalló oficialmente la crisis de Factoría Naval (con la formalización de un preaviso de concurso en el Juzgado Mercantil número 1 de Pontevedra) se redujeron entre un tercio y dos tercios el número de trabajadores de más de cien firmas auxiliares, en su mayoría por finalización abrupta de contratos de obra, según las estimaciones hechas por sindicatos como UGT y CC OO.
Explicaciones
Fue la falta de clientes y en concreto la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con el armador de los buques C-159 y C-160 (Esvagst), "una pieza vital en la consecución del plan de viabilidad", lo que obligó "muy a su pesar" a Factoría Naval a presentar el concurso voluntario.
"Las negociaciones con el citado armador se han venido desarrollando desde hace cuatro meses y hasta el último minuto antes de la presentación del concurso" explica la dirección de Factoría Naval, que quiere agradecer "a todas las partes su esfuerzo y sacrificio al aportar por la viabilidad del proyecto empresarial que FNM representa para Marín y toda su comarca".
En su lista de agradecimientos, la dirección del astillero cita expresamente a las proveedores, a la administración autonómica (Consellería de Economía e Industria, Igape y XesGalicia) y a las entidades financieras que apoyaron, en mayor o menor medida, el plan de reflotamiento pilotado por Juan Rózpide.
Factoría Naval de Marín anunció, el mismo día que presentó la suspensión de pagos que "se sigue marcando como objetivo conseguir la viabilidad del astillero, el mantenimiento de la actividad empresarial y de los puestos de trabajo".