I. LEIS - VIGO
Si su motor diésel ha bajado de rendimiento o se detiene de repente, es posible que sea uno de los numerosos afectados en Galicia por un combustible defectuoso. Desde hace un mes, los talleres de Pontevedra notan un "aumento tremendo" de averías en bombas de inyección de vehículos de gasóleo. Según el presidente de la Asociación de Talleres de Reparaciones de Vehículos de la provincia (ATRA), Enrique Fontán, "en las últimas semanas hemos visto un aumento excesivo de este problema, hasta el punto de que los talleres estamos desbordados".
Según los mecánicos, es una avería relativamente común que se produce cuando el combustible se atasca en la bomba y los inyectores del motor diésel. "Lo que no es normal es que afecte a tantos vehículos a la vez, sean industriales o turismos", dice Fontán, por lo que atribuye este fallo a "un aditivo" del gasóleo.
Tras notificar esta incidencia a la Consellería de Industria, el departamento autonómico ha solicitado análisis específicos al Laboratorio de Combustibles de Ferrol, adscrito a la Universidad de A Coruña, según confirmaron ayer fuentes de la Xunta. "En cuanto tengan disponibles los informes sabremos de dónde viene el problema", dice Fontán, quien reconoce que hasta ahora "el foco no está localizado".
"Afecta a vehículos diésel en general, pero yo mismo tengo un coche de este tipo y no le pasa nada", tranquiliza el presidente de ATRA. "Hay ´infectados´ en las cuatro provincias gallegas pero en Pontevedra el 85 por ciento de los vehículos son diésel y funcionan sin problema", dice.
Reparación cara
Quien tenga la mala suerte de "contaminar" su vehículo con este combustible defectuoso se debe enfrentar a una costosa factura. "Implica una reparación de la bomba inyectora, hay que precintar juntas, calibrar... es un trabajo de especialista", advierte Enrique Fontán. "Por eso reparar una bomba nunca baja de los 200-300 euros", con el agravante de que "ahora mismo tenemos talleres con siete u ocho coches esperando por la misma avería".
Fontán explica que el vehículo afectado "da tirones y se para de repente", y cuando se revisan los inyectores aparece parafina. Ya en anteriores ocasiones se produjo este problema por culpa de partidas defectuosas de gasóleo, "al que se añaden diferentes productos para sus distintos usos (industrial, agrícola...) y una mala mezcla de los aditivos lleva a este problema", dice el portavoz de los talleres de Pontevedra. En otros casos, se pudo detectar el origen en una cisterna concreta "pero esta vez aún no se sabe de dónde proviene".
ATRA ha informado de esta avería masiva a Industria "que tendrá que hacer averiguaciones con análisis de muestras". Ayer la consellería confirmó que el Laboratorio de Combustibles de Ferrol ya está realizando el pertinente estudio.
Reclamaciones
Ante la posibilidad de que se encuentre al responsable final de la avería, los conductores afectados deberán solicitar la factura al taller conforme se le repara la bomba inyectora. También es conveniente guardar los tickets de repostaje por si este problema se consigue localizar en alguna gasolinera.