MARÍÁN MARTÍNEZ - OVIEDO
La alianza formada por Cajastur, Caja Mediterráneo (CAM), Caja Extremadura y Caja Cantabria mediante el sistema institucional de protección (SIP), denominado también "fusión fría" o "virtual", estará abierta a la incorporación de nuevos socios en el banco que se creará como soporte de la que será la tercera mayor caja de ahorros del país y la quinta entidad financiera española.
Cajastur y sus socios no descartan así que su unión gane aún más tamaño, siempre que los aspirantes cumplan ciertos requisitos de solvencia y liquidez, además de respetar las bases del acuerdo de los socios fundadores, como la de mancomunar el 100% de los beneficios.
La clave está en si estas posibles incorporaciones, que en el sector se ven más que factibles, se producen antes del 15 de junio, plazo máximo fijado por el Banco de España para que las cajas de ahorros cierren sus alianzas. Además, el 30 de junio vence el plazo para solicitar las ayudas del Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB), y si aumentase el capital de la nueva entidad aumentaría también el nivel de ayudas que puede pedir para fortalecer sus recursos. Es decir, podría pedir más de los 1.600 previstos ahora.
El acuerdo alcanzado entre las cuatro cajas de ahorro que liderará el presidente de Cajastur, Manuel Menéndez, en calidad de consejero delegado, ha suscitado un apoyo generalizado en medios económicos y políticos, pese a que en las comunidades autónomas hay variedad de colores: PSOE, PP y el regionalista PRC de Cantabria. Unos apoyos que hacen descartar que, salvo sorpresa, haya votos en contra en los consejos de administración que las cuatro cajas celebrarán esta tarde para analizar la operación.
El siguiente paso será el desarrollo del preacuerdo para redactar el contrato de integración. Tras la parte legal y burocrática, las previsiones son que en el otoño se pueda constituir el nuevo banco con sede en Madrid, que aún no tienen nombre pero cuyas cifras de negocio superarán los 177.000 millones de euros y englobará 2.300 oficinas en todo el país y 14.000 trabajadores. "La idea es acelerar el proceso, pero los únicos plazos fijos son del decreto ley del FROB", aseguraron fuentes de la operación.
¿Cómo se articularía la entrada de socios nuevos? En principio, con un nuevo reparto del capital. El recién acordado da un 40% a Cajastur, otro tanto a CAM, el 11% a Caja Extremadura y el 9% restante a Caja Cantabria.
Y mientras las cajas se afanan en negociaciones para aliarsae antes del 15 de junio, el sector ve en el acuerdo un empujóndefinitivo para la reordenación financiera.
"La SIP de Cajastur, CAM, Caja Extremadura y Caja Cantabria supone darle un empujón decisivo a un proceso de reordenación que va a ser espectacular". Así es como se traduce la "fusión virtual" que lidera Cajastur en el sector financiero.
Marcar la ruta
Un proceso en el que, según las mismas fuentes, "va a marcar la ruta para muchas de las negociaciones que se están desarrollando ahora".
Y es que el sector interpretó perfectamente que la intervención de Cajasur por el Banco de España el pasado fin de semana era una advertencia seria de que está dispuesto a actuar y cumplir sus amenazas.
Pero hay también otra lectura de este proceso. El Banco de España llevaba meses acuciando a CAM para que encuentre un socio. Ahora, una vez conformada la SIP con Cajastur, se sabe que no es porque su situación económica fuera mala, o al menos peor que otras.
"Tenía que advertir a una grande de que corría peligro, para que ésta tomara una decisión que si no le llevaría a lo mejor hasta años. ¿Cómo lo interpretan las cajas de menor tamaño? Pues que si el Banco de España estaba dispuesto a actuar contra la CAM, ¿qué no sería de ellas?".
Ahora el sector es un hervidero de negociaciones en busca de alianzas que presentar antes del 15 de junio al Banco de España.