A. G. - A ILLA
La Guardia Civil detuvo ayer a dos personas en las inmediaciones del muelle de O Cantiño, en A Illa de Arousa, como presuntos autores del robo de 25 rodaballos con un alto valor científico en las dependencias del Instituto Galego de Formación en Acuicultura (Igafa). Los dos detenidos, uno de ellos vecino de A Illa, viajaban en un Hyundai Coupé rojo en cuyo maletero se encontraron muertos los valiosos ejemplares y varios alevines de esta especie que también podrían pertenecer al proyecto que se desarrollaba en las dependencias del centro.
El profesor del Igafa, Carlos Mariño, fue el encargado de denunciar el robo en la Guardia Civil, tras encontrarse con que los tanques exteriores en los que se encontraban las 25 piezas habían sido vaciados. "Se trata de parte de los progenitores de un proyecto de repoblación en el que llevamos trabajando más de tres años", argumentaba el profesor ayer, por lo que el golpe a la investigación que se desarrollaba en el Igafa "ha sido durísimo". Del proyecto sólo se han salvado un puñado de rodaballos que permanecían en un tanque interior al que no pudieron acceder los responsables del robo. El valor económico de los rodaballos también es muy alto, ya que a todos los ejemplares sustraídos se les realizó un análisis genético, cuyo coste es de 4.000 euros. En total, el valor económico de los rodaballos podría superar los 2.000 euros.
Mariño tuvo que desplazarse al muelle de O Cantiño para identificar si los rodaballos que llevaban los dos detenidos en el vehículo eran los del Igafa, algo que realizó a través del chip que llevaban implantado todos los ejemplares.
"Los resultados del proyecto estaban siendo muy positivos, y este año teníamos previsto soltar una cantidad determinada de sus hijos, cifra que se va a ver notablemente reducida con esta situación".