J. CARNEIRO - VIGO
Al final no habrá despidos en la factoría viguesa de Antolín Asientos. El comité de empresa ha firmado un preacuerdo con la dirección para sustituir los 18 despidos previstos en el ERE de suspensión presentado por la empresa por un ERE temporal para toda la plantilla, unos 110 trabajadores, hasta 2013. Según fuentes sindicales, éste será uno de los expedientes más duraderos planteados hasta ahora en Galicia por una empresa, de 260 días, a repartir entre el próximo mes de abril y julio de 2013. Antolín recurre a esta medida ante la caída de producción anunciada por la factoría viguesa de PSA Peugeot Citroën desde el segundo trimestre del año, de más del 40% en el modelo C4 Picasso, para el que este proveedor trabaja en exclusiva (hace los asientos traseros).
Roberto Souto, presidente del comité de empresa de Antolín Asientos (CIG), explica que con este preacuerdo el grupo burgalés se compromete a mantener el empleo fijo durante los próximos cuatro años, hasta que los nuevos lanzamientos de PSA Peugeot Citroën vuelvan a estabilizar la producción en el sector (a mediados de 2013). Una comisión velará por el estricto cumplimiento de las condiciones del documento, que se someterá a votación a los trabajadores el próximo lunes. Los 260 días de expediente se repartirán de la siguiente manera: 60 en 2010, 80 en 2011, 80 en 2012, y 40 en 2013. "La comisión deberá valorar en caso de que una parte de estos días se quiera mover de un año para otro, en función de las necesidades de la producción", apunta Souto.
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El documento, firmado por los representantes laborales de las tres centrales sindicales con presencia en la empresa (CIG, CC OO y UGT), mantendrá el poder adquisitivo de la plantilla. "No habrá contención salarial, que era uno de las propuestas que nos había hecho la empresa", explica Souto. Antolín se compromete de cualquier manera a elevar los salarios de acuerdo con la evolución del IPC real entre los años 2011 y 2013, pero en el caso de que este indicador sea negativo, los sueldos no se verían afectados por el mismo, según reza el documento al que ha tenido acceso FARO.
El preacuerdo recoge también que en el caso de los días de vacaciones no devengadas por el tiempo en que los trabajadores hayan visto suspendido su contrato, los empleados irán al expediente de regulación de empleo y la empresa complementará hasta el 100% la paga de vacaciones. Una vez que la plantilla avale el preacuerdo, el comité de empresa, la dirección y la Inspección de Trabajo volverán a reunirse el martes para cerrar el acuerdo definitivo por escrito y cerrar algunos "flecos".
La industria gallega de la automoción aguardaba expectante la resolución del expediente de Antolín Asientos, que fue el primer proveedor en plantear un ERE de extinción a causa de la caída de producción de su único cliente, PSA Peugeot Citroën. Según fuentes sindicales, este preacuerdo, que garantiza el empleo fijo hasta 2013, puede ser tomado como un ejemplo en el resto de empresas que han previsto ajustes de plantilla por la menor actividad.
Antolín se instaló en el Parque Tecnológico y Logístico de Valladares exclusivamente para fabricar los asientos traseros del C4 Picasso (modelo para el que está prevista una bajada de producción del 40% a partir de abril), y trabaja con el sistema "en sincro" (sin stocks, se ajusta en el día a la producción del cliente). Antolín ya había aplicado EREs temporales en 2008 y 2009. En los últimos seis meses, en cambio, pese a tener un ERE aprobado de suspensión (del que se consumió sólo el 20% de los días solicitados), esta planta ha trabajado sin embargo los sábados con horas extra para poder hacer frente al pedido de PSA.
Otras multinacionales como GKN Driveline (antigua Indugasa), Gonvarri y Trèves también han aprobado ajustes temporales de empleo ante la bajada de las ventas prevista para este año, que afectan a más de un millar de trabajadores, mientras que otras compañías como Peguform (Redondela) estudian medidas similares. Los sindicatos ya habían advertido del riesgo de una nueva oleada de expedientes en el automoción gallega por el descenso de las ventas derivado del fin de las ayudas a la compra de coches en los principales mercados europeos.