BEGOÑA MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
Siguen con atención el devenir de Factoría Naval de Marín porque su empleo y futuro laboral esté íntimamente ligado a la continuidad de la actividad en el astillero. Se temen lo peor. Los trabajadores de las numerosas contratas de la compañía, más de un centenar de la provincia de Pontevedra, auguran una cascada de expedientes de regulación de empleo de extinción (despido) al ser conocedores de que algunos empresarios y no pocos comités han consultado en los últimos días, ante la autoridad laboral y los sindicatos, los pasos que hay que dar para tramitar un ERE. Los primeros en previsión de una inminente presentación de expedientes, los segundos para saber cómo afrontar el desafío.
El panorama no mejora para estos trabajadores al conocer que Factoría Naval propone a las auxiliares renegociar su deuda con una quita del 50%, lo que las pequeñas y medianas empresas consideran "inasumible". Se habla de una deuda global con los proveedores de más de 50 millones de euros, a la que habría que sumar los préstamos y distintas operaciones bancarias.
Sólo en el puerto de Marín existe una quincena de firmas auxiliares, con plantillas de entre 3 y cincuenta trabajadores, a las que Factoría Naval debe entre 2.800 euros y más de 8 millones, según los datos facilitados por el presidente de la Autoridad Portuaria, Suárez Costa.
Con una plantilla propia de ochenta operarios, en Factoría Naval de Marín trabajaban hasta hace cuatro meses entre 700 y 800 personas, llegándose a alcanzar la cifra de 1.500 en momentos de repuntes de actividad en el astillero.
Prudencia
Por su parte la nueva dirección de Factoría Naval, con Juan Rózpide al frente, se reunió ayer con el comité de empresa y CC OO para exponer la situación que atraviesa. "Foron moi prudentes" explicaba ayer el responsable de la Federación de Industria del sindicato, Nicolás Pato, porque "están concluindo o informe económico do asteleiro, a partir do cual poderán definir as líneas xerais dun plan de viabilidade".
Con la escasa información facilitada por la dirección del astillero, Nicolás Pato sitúa en un plazo de una o dos semanas como máximo, el tiempo que se tardará en conocer los planes de Factoría Naval de Marín para remontar la crisis de falta de liquidez que sufren.
"O obxetivo é non chegar ao concurso (suspensión de pagos" señala este portavoz sindical, haciéndose eco de las intenciones empresariales. Factoría Naval presentó un preaviso de concurso en el Juzgado Mercantil número 1 de Pontevedra el pasado 19 de febrero por lo que tiene de plazo hasta el 19 de mayo para tratar de remontar la crisis sin que intervenga la administración judicial.
La renegociación de la deuda es vital para diseñar un plan de negocio, por lo que en estos días la dirección empresarial mantiene reuniones diarias con distintos proveedores. Dieciséis de ellos suman el 60% de la deuda, según informó el gerente del astillero, Juan Rózpide al conselleiro de Industria.