LUIS PIÑERO - VIGO
Los astilleros vigueses comienzan a recuperar el optimismo después de dos años negros en las contrataciones. Las gestiones realizadas por las empresas de construcción naval de la Ría de Vigo comienzan a dar sus frutos, según informaron fuentes del sector. En concreto, se espera que antes de las vacaciones de verano cada firma haya cerrado al menos dos contratos.
"El mercado nacional está aniquilado, los navieros nacionales no tienen capacidad para emprender nuevos proyectos. Otra cosa bien diferente es el mercado internacional que se está mostrando muy activo en los últimos meses", señalan fuentes del sector.
La demanda de países extranjeros se centra en los buques off-shore (para plataformas petrolíferas); ro-ro (para carga rodada); ferris (transporte de personas, mercancías y automóviles) y bulkarriers –principalmente para grano– de más de 100.000 toneladas. En los tres primeros casos, los astilleros vigueses han demostrado con creces su liderazgo. Aunque desde el sector se advierte de que "en ningún caso se alcanzarán los niveles de contratación registrados antes de la crisis económica mundial".
Nuevas ofertas
Los constructores navales vigueses también han presentado ofertas a otros países europeos cuyos armadores se han lanzado a invertir en nuevas construcciones. Italia, Francia, Holanda y Dinamarca son países que también presentan oportunidades de negocio.
De todas formas, las empresas de la Ría tendrán que medirse con los astilleros búlgaros, rumanos, croatas, turcos y chinos que presentan unos precios más competitivos aunque el producto final tiene calidades y terminaciones muy inferiores.
Sólo el astillero Barreras ha presentado en estos últimos meses 12 expedientes –para un total de 30 barcos– a navieros extranjeros.
Este constructor tiene actualmente cinco unidades pendientes de entrega, dos de las cuales, el último sísmico de una serie de cuatro y el cuarto ferri encargado por Balearia, con lo cual la carga actual de trabajo se reduciría sólo a tres barcos.
Durante el pasado año, los astilleros españoles sólo registraron cinco nuevas contrataciones. Esta situación "conducirá al sector naval vigués a entrar en un periodo de inactividad si en estos meses no se cierran nuevos contratos", advierten las fuentes consultadas.
Algunos astilleros han acusado ya los problemas de la crisis y de la falta de financiación.
Vulcano ha visto como un armador noruego rechazase un buque off-shore por incumplimiento de plazos. El astillero M. Cíes ha tenido que presentar suspensión de pagos y sus trabajadores pretenden hacerse ahora con las instalaciones y los encargos pendientes a constituyendo una Sociedad Anónima Laboral (SAL) y, por último, Factoría Naval de Marín tiene también diversos problemas con sus clientes y está afectado por la falta de liquidez.