PILAR PIÑEIRO/AGENCIAS - VIGO/BILBAO
Otro atunero español, el "Txori Argi", con 14 gallegos en una tripulación de 29 personas, se convirtió ayer en nuevo objetivo de los piratas somalíes, con lo que son ya cinco los buques de empresas españolas que han sufrido el acoso pirata durante este mes, cuando ya tanto la flota como el Gobierno esperaban un repunte de la piratería por el fin de la época de monzones.
La singularidad del intento de ataque de ayer fue que se produjo a sólo 80 millas de las islas Seychelles, a más de 600 millas (unos 1.200 kilómetros) de la costa de Somalia, una zona considerada más segura y en la que no se había registrado más actividad pirata que algún avistamiento el pasado año. Es, precisamente, en esas islas africanas donde tienen su base de operaciones los 22 atuneros españoles –la mitad con bandera de Seychelles– que operan en el Océano Índico.
Según explicó a este diario el propio patrón del "Txori Argi", Santi Gamboa, sobre las 10 de la mañana y mientras el pesquero de la armadora vasca Inpesca navegaba a unas 80 millas de la isla principal de Seychelles, los cuatro vigilantes privados del buque detectaron una embarcación sospechosa de la que poco después partieron dos pequeñas lanchas rápidas en dirección al atunero, que activó de inmediato el protocolo de seguridad establecido al tiempo que iniciaba la huida a toda máquina. Los vigilantes realizaron una primera ráfaga de disparos disuasorios cuando los piratas estaban a dos millas de distancia, que no fueron atendidos, hasta que una segunda andanada de disparos cuando se situaron a una sola milla del atunero les hizo darse la vuelta y volver a su nodriza para desaparecer.
Según fuentes del propio barco y de Inpesca, la armadora con sede en Bermeo, la tripulación –compuesta por los 14 gallegos, tres vascos y, el resto, de Seychelles, Ghana, Senegal y Madagascar– se encuentra bien y nadie sufrió daño alguno.
Tras el ataque, el buque se dirigía ayer por la tarde hacia Seychelles –de donde había partido hace sólo dos días para iniciar la pesca– para decidir con los ánimos más calmados su futura zona de capturas.
Tras sufrir el intento de ataque, toda la tripulación contactó con sus familias para trasladarles que se encontraban bien.
Por su parte, el vigués Juan Manuel Vietes, presidente de Interatún, plataforma patronal de armadores de atuneros y conserveras, señaló que las agresiones a los 22 pesqueros españoles que faenan en la zona se debe a que los piratas "creen" que la seguridad privada no permitirá "defender bien" los buques. Así, recordó que los barcos franceses, protegidos por personal militar, tienen orden de disparar ráfagas cuando detectan la presencia de un esquife a una milla y "a dar" cuando están a un kilómetro.