Toyota dejó ayer claro que no tiene previsto acometer una nueva campaña de revisión de su modelo híbrido Prius, relacionada con el accionamiento involuntario del acelerador por la mala colocación de una alfombrilla.Toyota sale así al paso de la información publicada por The Wall Street Journal y reproducida por otros medios, en la que asegura que la empresa llamará a revisión a los Prius fabricados entre 2004 y 2009 después de que un conductor de 61 años denunciara en San Diego la aceleración "no intencionada"de su coche.