PSA Peugeot Citroën le ha confiado la suerte de sus ventas en los países del sur de Europa (España, Portugal, Italia, Grecia, Chipre, Malta, Bulgaria y Turquía), donde las previsiones de la multinacional francesa apuntan a una caída del mercado cercano al 10% tras agotarse las ayudas a la compra de vehículos.Todo ese peso recaerá sobre la espalda de Alfredo Vila Blanco, hijo de emigrantes gallegos nacido en Caracas en 1963,y que ingresó en Citroën en 1988 como adjunto de la gestión de la dirección regional de la marca. Vila también ha desempeñado distintos cargos de responsabilidad, entre los que destacan el de director de las sucursales de Citroën –puntos propiedad de la marca, que dan servicio de venta de vehículos, posventa y piezas recambio–, tanto en España como en Europa, y el de director de Gestión de Automóviles Citroën España, con la responsabilidad de maximizar los resultados económicos de la marca, controlando, además, financieramente su gestión.
Durante su carrera profesional dentro de Citroën, ha sido presidente del Consejo de Administración de diferentes sociedades de la marca, así como miembro del Consejo de Administración de Atesa, empresa de alquiler de vehículos, propiedad de Automóviles Citroën. Desde el 6 de julio de 2007 es director general de Automóviles Citroën España, en sustitución de Magda Salarich. Su nombramiento se enmarca en una reorganización de la cúpula comercial de Citroën, que dividirá sus actividades comerciales en cuatro áreas geográficas: Francia, Europa del Sur, Europa del Norte (Alemania,Austria, Suiza, Gran Bretaña y Benelux) y Mercados Internacionales.
Esta nueva organización comercial, decidida por el director general de la marca,Fréderic Banzet, se complementa con las cinco entidades transversales existentes, correspondientes a Marketing y Comunicación, Negocio Internacional, Vehículos de Ocasión, Desarrollo de Red y Calidad y Comercio, Servicios y Piezas.