El comité de empresa de Antolín en Vigo sigue negociando con la dirección de la planta de Valladares para evitar la aplicación del ERE de extinción presentado hace unas semanas por la bajada de producción del modelo C4 Picasso.Después de barajar varias alternativas con responsables de recursos humanos del grupo burgalés, el comité apuesta por un ERE temporal similar al ejecutado en 2009 para evitar el despido de casi una veintena de trabajadores. Esta fábrica se instaló en Vigo exclusivamente para fabricar los asientos traseros del C4 Picasso (los delanteros los produce Faurecia Asientos de Galicia),y trabaja con el sistema"en sincro"(sin stocks, se ajuste en el día a la producción del cliente). La empresa emplea a 110 trabajadores, todos indefinidos.