P. PIÑEIRO - VIGO
Las limitaciones en la cuota de fletán negro en NAFO impuestas por el plan de recuperación de la especie iniciado en 2004 y con una vigencia de 15 años se han traducido en una drástica reducción de los buques congeladores españoles que operan en el caladero del Atlántico Noroccidental, casi en su totalidad con base en Vigo.
Así, según los datos de la Cooperativa de Armadores de Vigo (Arvi), donde se integra la totalidad de esta flota, de los 35 buques españoles censados en el caladero al inicio del plan de recuperación, ya sólo permanecen en él catorce, mientras que el resto ha optado por la diversificación de caladeros, con el Atlántico Suroccidental como destino –para la captura de merluza, pota, rape o rosada–, o bien por el desguace.
En el primer caso están diez barcos, la misma cantidad que en el segundo, al tiempo que otro buque permanece inactivo en el puerto de Vigo, según concretó José Ramón Fuertes, director gerente de Arvi.
Los catorce buques que operan en NAFO se repartirán este año las 4.500 toneladas asignadas a España por NAFO, de un cupo total de 16.000 toneladas anuales, el mismo que se estableció en 2004, en lo que representó "una reducción sin parangón en el mundo" del TAC (Total Admisible de Capturas) de una especie y de un año para otro", según Fuertes.
El portavoz de Arvi recuerda que las 16.000 toneladas anuales se mantienen invariables desde hace seis años y que se llegó a tal cantidad desde un TAC anterior (en 2003) de 42.000 toneladas.
La escasez de la cuota, al margen de obligar a la flota a la diversificación de su actividad o a la eliminación de unidades por achatarramiento, implica también paradas temporales y subvencionadas para armadores y tripulantes cada año. En lo que respecta a empleo, la eliminación de diez barcos se tradujo en la desaparición de más de 250 empleos.
Para este año, como en el anterior y pese a no ser aún oficial, los armadores vigueses ya dan por hecha la parada de tres meses. La flota viguesa insiste en una recuperación del stock de fletán –que no confirman los informes científicos de NAFO– para insistir en la necesidad de aumentar la cuota.