J. CARNEIRO - VIGO
La empresa viguesa Astilleros y Varaderos Montenegro ha pedido un concurso voluntario de acreedores por problemas de liquidez. La sociedad, que tenía alquiladas parte de sus instalaciones en Teis (Vigo) al astillero MCíes, en la actualidad en concurso de acreedores, cuenta con una plantilla de veinte trabajadores y se dedica a pequeñas reparaciones de barcos.
Fuentes sindicales explican que el motivo de esta suspensión de pagos es la deuda que MCíes tiene contraída con esta empresa, cuyo propietario también es socio de MCíes.
Astilleros y Varaderos Montenegro, que empezó como carpintería de ribera, solicitó el concurso de acreedores el pasado 4 de diciembre en el juzgado número 2 de lo Mercantil, que nombró como administrador a José Ramón Millán.
Pese a que la mayor parte de sus gradas las tenía alquiladas a MCíes, el astillero realizaba tareas de reparación. “Pero su principal fuente de ingresos era el alquiler a MCíes, las gradas, el suministro eléctrico…”, explica un representante de UGT.
Acreedores
Éste asegura que el astillero, con veinte empleados en plantilla, no pudo seguir con las labores de reparación de buques debido a que todas sus gradas están ocupadas con las embarcaciones que MCíes estaba construyendo. Las relaciones entre ambas empresas comenzaron hace más de siete años, según las mismas fuentes, que apuntan a que Astilleros y Varaderos Montenegro es uno de los principales acreedores de MCíes.
MCíes presentó el pasado 26 de agosto la solicitud de concurso voluntario de acreedores por la deuda que le reclamaban varias auxiliares que trabajaban subcontratadas en las instalaciones de Montenegro, en Teis.
En la actualidad, parte de la plantilla de MCíes constituyó una sociedad anónima laboral (SAL) con el objetivo de comprar el astillero y terminar los barcos en cartera, evitando así el cierre de la empresa.
La SAL, que se denomina Astillero Cíes-Vigo, ha solicitado a la Xunta una serie de ayudas para volver a poner en marcha la actividad en las gradas de Teis y poder cumplir con los contratos encargados. MCíes estaba construyendo un oceanográfico para el Gobierno danés y tenía en cartera otros dos para el Instituto Español de Oceanografía, así como un ferry para un armador sueco.
La Xunta, a través de las consellerías de Traballo e Industria, se comprometió a apoyar a los ex trabajadores de MCíes, que necesitan un mínimo de tres millones de euros. La plantilla de Astilleros y Varaderos Montenegro confían en esta iniciativa salga adelante y la empresa se recupere.