F.L. JIMÉNEZ / M.B. - A CORUÑA
La gerencia de la lonja asturiana de Avilés, en representación de los comercializadores de la comunidad, ha reclamado a la Dirección General de Pesca del Principado la apertura del caladero regional a barcos de cerco gallegos ante la evidencia de que la flota asturiana no es suficiente para cubrir la demanda de pescado que hay en el mercado. Los compradores entienden que los cerqueros de Asturias –cuatro, tres con base en Avilés y uno en Lastres– son insuficientes para abastecer el mercado y aseguran que esta situación amenaza la viabilidad de la actividad comercial e, indirectamente, los puestos de trabajo dedicados a la compra, exportación y transformación de los productos pesqueros relacionados con la flota que faena con artes de cerco.
El sector comercializador reclama la apertura de los caladeros a buques gallegos como solución inmediata para que aumenten los desembarcos de especies de alto interés comercial, como la sardina, en el centro de primera venta de Avilés. La fórmula que pretenden implantar los mayoristas y minoristas asturianos ya se ensayó hace dos años, pero no cuajó por el malestar que generaba en los armadores asturianos que, según la flota gallega, "querían tener el monopolio en la venta de pescado en la localidad".
Aún a riesgo de enfrentarse a los pescadores autóctonos, la gerencia de la lonja avilesina ha solicitado al Principado que arbitre medidas para favorecer a los compradores y a las empresas conserveras de la comunidad. Desde el centro de subastas asturiano reclaman que se den licencias o permisos temporales de pesca en las condiciones que el Gobierno autonómico considere convenientes –número de barcos, cupos, tiempos de veda...– a barcos dados de alta en los censos de otras comunidades vecinas que estén interesados en faenar en aguas interiores de Asturias.
Mayoristas y minoristas saben que los pesqueros gallegos son los que con mayor probabilidad faenarían en los caladeros asturianos porque tanto en 2007 como en 2008 hubo varios barcos con base que Galicia que ya estuvieron pescando frente a las costas del Principado y vendiendo sus capturas en la lonja de Avilés.
Los representantes de los comercializadores defienden su petición argumentando que es "insostenible" mantener la estructura comercial dependiente de las pesquerías del cerco con las actuales cifras de capturas. El descenso en las ventas de sardina, hasta hace dos años la segunda especie de la que se desembarcaban más kilos en la rula avilesina, ilustra esta decadencia: en los últimos años se subastaban entre 2,5 y 3 millones de kilos de media anuales de esta especie, mientras que en el ejercicio pasado se quedaron en poco más de un millón de kilos.
La progresiva disminución de la flota de cerco, la falta de acuerdos sectoriales que incentiven la pesquería en la región y la ausencia de condiciones para atraer barcos de otras comunidades son, según la gerencia de la lonja, las causas de que hayan caído las capturas.