L. PIÑERO - VIGO
Diego Atanes se enfrenta a una importante misión, liderar la federación más potente de UGT en la comarca de Vigo. Sobre el caerán los pesos pesados que significan los sectores del metal, construcción, madera o piedras.
–Usted va a liderar esta federación en un momento muy difícil a causa de la crisis, ¿qué análisis han hecho en este congreso?
–Uno de los principales objetivos es el de llegar a acuerdos en la mesa de apoyo al empleo en el sector naval. El congreso apoyó las propuestas que vamos a llevar a esa mesa que pasan por darle más apoyo a los acuerdos de Madrid sobre la industria auxiliar; limitar la cadena de subcontrataciones en el sector naval, que perjudica a la estabilidad del empleo, o la necesidad de aprovechar estos momentos de baja carga de trabajo para ofrecer la formación precisa para aumentar la cualificación profesional de los trabajadores.
–¿Cree que el futuro del naval se complica?
–Pensamos que la contratación de buques va a reflotar. En este caso nosotros somos meros espectadores de las negociaciones que emprendan los astilleros con las navieras. Lo fundamental es que todos nos pongamos a trabajar en un modelo industrial para el sector naval. Es decir, tener un modelo de sector consensuado ampliamente tanto en cantidad, como en calidad y competitividad. Para mantener a Vigo con el 52% de la producción naval privada de España sólo se podrá conseguir con una mesa de consenso. Este año empezará el declive de la actividad porque no hubo nuevas contrataciones y la que se produzcan ahora tardarán dos años en iniciarse.
–La situación del sector de la automoción también ha sido objeto de análisis.
–El sector de la automoción en la comarca afrontó caídas de la producción y el congreso respaldó las políticas de diálogo que propició UGT y que sirvieron para que las empresas no adoptaran medidas tan traumáticas como ocurrió en otros sectores.
–Otro frente que tienen abierto es el del sector de la piedra.
–Lo que más nos preocupa es el impacto de la silicosis en los trabajadores. Hay algunas iniciativas para estudiar este problema, pero nosotros queremos que no se deje de lado y se apliquen soluciones que preserven la salud de las personas que trabajan en ese sector.
–¿Cómo ve la negociación colectiva?
–Este va a ser un año de muchos convenios como el de la construcción, mármoles y piedras y alguno más y nuestra postura es que no se pase la factura de la crisis a los trabajadores. La actual situación no es impedimento para que se apliquen incrementos salariales razonables y una mejora de derechos que en estos momentos se hacen igual de necesarios que en situaciones de bonanza.