P. PIÑEIRO - VIGO
Tras aprobar y formalizar el Igape (Instituto Galego de promoción Económica) el aval de un crédito puente de 1,2 millones al grupo conservero Alfageme, Francisco Rivas, director general del grupo conservero Alfageme hasta el pasado 31 de diciembre y desde entonces en funciones en el puesto, fue ratificado ayer con el reto de pilotar el proceso de reflotamiento de la empresa tras la intervención del propio conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra.
El primer paso de tal proceso es el reinicio inmediato de la actividad para lo que hoy mismo se establecerá un programa de pagos y trabajos inmediatos
Entre las prioridades está el abono de al menos una de las nóminas pendientes a los trabajadores, lo que podría producirse hoy mismo si el dinero del crédito concedido por Caixanova y avalado por el Igape está ya disponible para la empresa.
Hay que recordar que los trabajadores de la empresa protagonizan desde hace días encierros en sus respectivas fábricas y movilizaciones para exigir el pago de sus salarios y acciones tanto de los propietarios como de las entidades financieras y la Xunta para intentar la salvación del grupo. Ayer mismo los trabajadores de la planta de Vigo se concentraron ante la sede de la Xunta –antes de la ratificación de Rivas– para exigir el control del dinero avalado por el Igape y garantías de gestión. La plantilla se mantiene a la expectativa de la nueva situación del grupo aunque no abandonarán el encierro hasta no cobrar al menos una nómina.
Hoy mismo se activará también la compra de materia prima que permita reiniciar la actividad en las cuatro plantas, además de la dinamización del área comercial y de ventas, muy quebrantada por la inactividad.
Otros retos del recién ratificado director general es la de actualizar el plan de viabilidad y atender el proceso de entrada de nuevos accionistas, habida cuenta de las condiciones impuestas tanto por la administración autonómica como por las entidades financieras para la concesión del nuevo aval y otros futuros créditos necesarios para ejecutar el plan de viabilidad. Una de las fundamentales no es otra que privar a la familia Lago –titular de la inmobiliaria Promalar y propietaria del grupo Alfageme– de la mayoría del accionariado.
Por el momento consta el interés del grupo Nueva Rumasa por la compra del grupo, además de contactos iniciales con algunas conserveras gallegas interesadas en entrar en el accionariado del grupo Alfageme.