J. CARNEIRO - VIGO
El astillero vigués Hijos de J. Barreras mantiene negociaciones "avanzadas" con varias navieras alemanas y estadounidenses para construir en Vigo los primeros cruceros de lujo de la Ría. Lo confirmó ayer a FARO el presidente de la empresa, José Francisco González Viñas, quien explicó que se trataría de embarcaciones medianas, de hasta 150 metros de eslora, destinadas a viajes de expedición a parajes singulares como la Antártida, Nueva Zelanda, la Patagonia o África. Estos "expedition cruises" (cruceros de expedición) tienen un coste de "unos 200 millones de euros" y hasta ahora su construcción estaba copada por astilleros alemanes, noruegos e italianos.
Viñas aseguró que estos nuevos proyectos responden al plan de diversificación y especialización del astillero vigués, que a partir de ahora centrará su actividad en cuatro grandes áreas: ferries (buques de carga y pasaje), off-shore (barcos de apoyo para la industria petrolífera), gaseros y metaneros, y pequeños cruceros de gran lujo. "En Barreras habíamos hecho algunos ferries de lujo, pero nunca cruceros, y es un mercado con grandes posibilidades de negocio para nosotros, porque son barcos que por sus dimensiones reducidas, en torno a 150 metros, encajan en el astillero y tienen un alto valor añadido", argumentó Viñas.
El presidente de Barreras explicó que este mercado está localizado en Alemania y en Estados Unidos, y que al tratarse de turismo de gran lujo, no ha sufrido el impacto de la crisis económica. En Alemania, por ejemplo, compañías como Orion Expedition Cruises ofertan viajes a la Antártida, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Malasia, etc. Los buques que pretende hacer Barreras son similares –aunque de mayor porte– al crucero Orion de esta firma alemana, de 103 metros de eslora, 14,25 de manga y casco reforzado para las singladuras en los océanos Ártico y Antártico, y que fue construido en el astillero alemán de Emden.
Por sus dimensiones, estos cruceros de lujo están diseñados para un pasaje de no más de 200 personas, y cuentan con la última tecnología (estabilizadores, etc.) y comodidades propias de cruceros de mayor tamaño, incluido servicio de spa.
Barreras lleva planeando el salto a la construcción de cruceros en Vigo desde el año 2007, cuando anunció una ampliación del astillero para poder construir barcos con una eslora de 200 metros y una manga de 28. La empresa posee en la zona marítima una superficie de 92.000 metros cuadrados y la ampliación representa una superficie de 3.300 metros sin relleno, lo que permitirá construir al menos dos buques de 200 metros de forma simultánea.
Además de estos cruceros de lujo, el astillero mantiene otras negociaciones –hasta un total de ocho– que espera cerrar en los próximos meses. El viernes partirá hacia el Mediterráneo uno de los dos ferries que Barreras construye para el grupo valenciano Balearia, que entrará en servicio a finales de mes.
El otro, el buque Abel Matutes, cuyo casco se construyó en Portugal por falta de espacio en Bouzas, se entregará a finales de mayo. También se están concluyendo las obras del segundo buque sísmico con proa invertida para la armadora noruega WesternGeco.
El presidente de Barreras, que participó ayer en una reunión del consejo ejecutivo de Navalia, auguró una cierta recuperación de la contratación en el naval vigués a partir de los próximos meses. "Los movimientos de la oferta y la demanda que se están haciendo desde hace un par de meses nos hacen ser optimistas", explicó. Viñas reconoció pese a todo que el sector atraviesa una difícil situación y que ya están en marcha varios EREs.