P. PIÑEIRO - VIGO
La flota bacaladera española, en la actualidad constituida sólo por una decena de buques arrastreros y en su práctica totalidad con el puerto de Vigo como base de operaciones, afronta el nuevo año con la “buena noticia” del retorno a las aguas de Terranova, uno de sus caladeros históricos, aunque vedado a la pesca del bacalao desde hace una década por la mala situación biológica en que quedó la especie tras décadas de sobrepesca.
La mejora detectada en la pesquería permitió que en su última reunión el organismo que gestiona las pesquerías del Atlántico Noroccidental (NAFO) concediera una pequeña cuota de pesca de bacalao, que el sector español considera “casi simbólica” aunque le permite la esperanza de que la reapertura se consolidará en años próximos y que se podrá incrementar la cuota.
A España, en el reparto le han correspondido entre 700 y 800 toneladas de bacalao para este año 2010.
“Es una cantidad tan pequeña que no hace rentable una marea en exclusiva, por lo que tendrá que aprovecharse algún barco con cuotas de pesca de otras especies en el caladero”, señala el, gerente de una de las empresas bacaladeras con derechos históricos en el caladero.
En las últimas semanas, las cinco empresas españolas con derechos a la pesca del bacalao en Terranova estudian el reparto de la cuota autorizada y los buques que se van a encargar de su pesca, mediante acuerdos comerciales.
Según fuentes del sector, lo más probable es que sólo acuda a agotar la cuota de bacalao un barco. En principio se considera probable que asuman toda la cuota asignada a España, mediante acuerdos con las compañías que ostentan los derechos de capturas.
Pesqueros vigueses
Uno de los dos arrastreros vigueses “Nuevo Virgen de la Barca” y “Nuevo Virgen de Lodairo”, además del “Monte Meixueiro”, también vigués y que ya opera en NAFO,
El reparto está, sin embargo, pendiente, de que las distintas compañías planifiquen la campaña del año en función de las capturas que se autoricen para el caladero de Noruega, el único abierto a esta pesquería.
La suspensión, el pasado diciembre, de las negociaciones entre la UE y Noruega sobre el reparto de estas cuotas, que ascenderían a unas 2.000 o 3.000 toneladas este año debido, sobre todo, a discrepancias en la cuota de caballa y bacaladilla (que no captura la flota española) tienen en vilo al sector, aunque se confía en que, como ya ocurrió en años anteriores, las reuniones se retomen el próximo mes de enero.
“Esperamos que el acuerdo se cierre cuanto antes pero la realidad a día de hoy es que no hay cuota asignada en la zona exclusiva de Noruega y, para nosotros más retraso es perjudicial, porque es precisamente en esas aguas donde se empieza la pesca antes, al final de la primavera, por las características de la pesquería”, señalaba un empresario del sector.