J. CARNEIRO - VIGO
La dirección del astillero vigués MCíes, en concurso voluntario de acreedores desde finales de agosto, presentará esta semana un expediente de extinción de empleo para sus 77 empleados ante la falta de liquidez para abonar los salarios, según confirmaron ayer fuentes del comité de empresa. El 60% de la plantilla tiene intención de reinvertir sus indemnizaciones en la constitución de una Sociedad Anónima Laboral (SAL) para adquirir las instalaciones del astillero de Teis y los buques en cartera, como adelantó FARO. Su intención es que la SAL alcance un capital social de 3 millones de euros, que garantizarían el remate y la entrega de los buques pendientes, ayudándoles a sanear el astillero vigués y evitando penalizaciones por retrasos.
Los trabajadores llevan tres meses sin cobrar. Mañana miércoles tendrá lugar una reunión entre responsables sindicales y del comité de empresa con XesGalicia –la sociedad de capital riesgo de la Xunta– y el Igape, con la intención de que el Ejecutivo autonómico apoye económicamente la iniciativa de los trabajadores para hacerse con el astillero, una de las soluciones propuestas por los administradores concursales para evitar su cierre tras constatar la mala situación económica de la empresa. "Confiamos en que así sea porque lo que vamos a pedir es lo que les corresponde a los trabajadores al formar una SAL", argumenta Ramón Sarmiento, secretario general de Industria de CC OO en Pontevedra.
La presentación de un ERE de extinción, decisión pactada por la dirección del astillero, el comité de empresa y la autoridad concursal, es un primer paso hacia la liquidación del astillero y su compra por parte de los trabajadores. "El 60% de la plantilla irá a la SAL y un 40% no", admite Manuel Suárez Vila, presidente del comité de empresa. La reunión de mañana con responsables de la Xunta será crucial, según Suárez. "El éxito de esta iniciativa dependerá de que el Gobierno gallego se implique, para que podamos continuar con nuestros puestos de trabajo en activo", apunta este responsable de los trabajadores.
MCíes presentó el pasado 26 de agosto la solicitud del concurso voluntario de acreedores por la falta de liquidez para hacer frente a la deuda que le reclamaban tres auxiliares que trabajaban subcontratadas en sus instalaciones de Teis, entre dos y cinco millones de euros, según fuentes sindicales. Ante la gravedad de la situación financiera, la autoridad concursal trasladó a la gerencia del astillero, a los sindicatos y a los trabajadores que la única solución para salvar la compañía sería que la plantilla constituyese una SAL y se hiciese cargo del astillero.
MCíes tiene en cartera tres oceanográficos (uno para el Gobierno danés y otros dos para el español), un ferry para un armador sueco (apenas empezado) y el casco de un megayate que fue cancelado hace un año. La constitución de una SAL ya salvó del cierre a compañías como Censa o Santodomingo (empresa extinta donde ahora está Armón).